La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que las obras de reconstrucción por los daños ocasionados por las lluvias de octubre pasado “no se han olvidado” y comenzarán formalmente en abril, con intervención en carreteras, puentes y caminos rurales.
Durante la conferencia de prensa matutina de la Presidencia, acompañada por el titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Esteva Medina, la mandataria federal envió un mensaje directo a las regiones afectadas.
“Son las lluvias que tuvimos en Hidalgo, Veracruz y Puebla, pero las obras de reconstrucción de los puentes y carreteras no se nos han olvidado. Este es mensaje para la Huasteca de Hidalgo, Veracruz y esta zona de Puebla: en abril inicia la reconstrucción de puentes y caminos”, aseguró.
Obras arrancan tras concluir licitaciones
El secretario Jesús Esteva detalló que el proceso de licitación ya concluyó, lo que permite iniciar obras de manera inmediata. Entre los datos presentados destacan:
- 68 puentes en Guerrero dentro del paquete de reconstrucción
- 315 millones de pesos asignados a la SICT
- 360 kilómetros de construcción
- 78 puentes ya concluidos
- 5 mil kilómetros intervenidos en la red de autopistas
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Aunque el reporte se centró en cifras globales, la inclusión de Puebla dentro del mensaje presidencial confirma que la entidad forma parte del paquete prioritario de atención.
Comunidades serranas siguen esperando resultados visibles
En Puebla, los daños provocados por lluvias en octubre de 2025 afectaron principalmente regiones serranas, donde deslaves y colapsos carreteros dejaron comunidades incomunicadas durante días –y en algunos casos, semanas.
Si bien el anuncio del arranque de obras representa un avance, el rezago acumulado abre cuestionamientos sobre los tiempos de respuesta institucional.
Reportes locales y testimonios ciudadanos han señalado que, tras la emergencia inicial, la atención fue desigual, especialmente en zonas de difícil acceso, donde la reconstrucción ha dependido más de esfuerzos comunitarios que de intervención inmediata.
La realidad es que México enfrenta eventos climáticos cada vez más intensos, lo que ha convertido la reconstrucción en una constante más que en una excepción.
Especialistas advierten que el problema no debería centrarse solo en reaccionar ante los desastres, sino también en invertir en infraestructura resiliente que reduzca el impacto de futuras lluvias.
