La Cámara de Diputados aprobó en lo general el denominado Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, en medio de un intenso debate político entre legisladores del oficialismo y la oposición.
El dictamen fue avalado con 377 votos a favor de Morena, PT, PVEM y Movimiento Ciudadano, frente a más de un centenar de votos en contra del Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional. Con esta aprobación, la reforma avanza a la discusión en lo particular, donde se prevé la presentación de más de 130 reservas por parte de legisladores.
El Plan B electoral contempla modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, con el objetivo de reducir costos en ayuntamientos y congresos locales, así como establecer límites a las percepciones de consejeros y magistrados electorales, evitando que superen el salario del titular del Ejecutivo federal.
Durante la discusión, legisladores de Morena defendieron la iniciativa al señalar que promueve la austeridad y una mayor equidad en el sistema democrático, además de representar un avance dentro de los principios de la llamada Cuarta Transformación. También acusaron a la oposición de obstaculizar cambios previos en materia electoral.
En contraste, diputados del PAN y PRI cuestionaron la pertinencia de la reforma, al considerar que no responde a las principales demandas ciudadanas. Entre los señalamientos, destacaron que temas como la inseguridad, la salud y el crecimiento económico no están siendo atendidos, y calificaron el Plan B como un distractor.
El debate en el pleno estuvo marcado por intercambios de acusaciones y confrontaciones verbales, reflejando la polarización en torno a la reforma electoral. Mientras el oficialismo insistió en la necesidad de reducir privilegios y gastos, la oposición sostuvo que la propuesta tiene un impacto limitado y no resuelve problemas estructurales.
Tras más de cuatro horas de discusión, el dictamen fue aprobado en lo general sin modificaciones respecto a la minuta enviada por el Senado. Ahora, el proceso legislativo continuará con el análisis en lo particular, donde se definirán posibles ajustes o la ratificación del proyecto en sus términos actuales.
