El derrame de hidrocarburo en el Golfo de México mantiene en alerta a autoridades federales, quienes informaron avances en las labores de limpieza y atención en las costas de Veracruz y Tabasco, donde se han recolectado 128 toneladas de residuos contaminantes en más de 165 kilómetros de litoral.
El Gobierno de México, a través de dependencias como la Secretaría de Marina (Semar), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Secretaría de Energía (Sener), Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), implementó una estrategia integral basada en cinco ejes prioritarios.
Entre las acciones principales destacan la limpieza y saneamiento de playas, el apoyo a comunidades pesqueras, la investigación del origen del hidrocarburo, la supervisión ambiental y la aplicación de medidas posteriores tras identificar responsabilidades.
Las brigadas interinstitucionales realizan recolección manual de chapopote, instalación de barreras de contención y uso de cordones oleofílicos para evitar la propagación del contaminante en zonas sensibles como manglares, ríos y costas. Los trabajos se concentran en puntos estratégicos como Alvarado, Coatzacoalcos, Tuxpan, Veracruz y Dos Bocas, Tabasco.
En cuanto al impacto social, Pemex destinó más de 35 millones de pesos en apoyos a pescadores y cooperativas, con el objetivo de mitigar las afectaciones económicas derivadas del derrame. Entre las medidas destacan el suministro de 100 mil litros de combustible, inversión en artes de pesca a través del programa PACMA, contratación temporal de pobladores para labores de limpieza y la operación de una Unidad Médica Móvil desde el 17 de marzo.
Paralelamente, las autoridades mantienen una investigación técnica y científica para determinar el origen del hidrocarburo, mediante imágenes satelitales, sobrevuelos, drones y análisis de operaciones en el Golfo de México. La ASEA ha realizado 11 recorridos de supervisión y ha emitido requerimientos de información a empresas del sector energético.
Por su parte, la Profepa ha inspeccionado más de 32 sitios, incluyendo lagunas, ríos y playas, para verificar el cumplimiento de la normatividad ambiental y supervisar las labores de limpieza.
El Gobierno federal señaló que, una vez identificado el origen del derrame, se procederá conforme a la ley para deslindar responsabilidades y aplicar sanciones administrativas, penales y ambientales, además de continuar con las acciones de remediación y apoyo a las comunidades afectadas.
