El Plan B de la reforma electoral avanzó en el Senado luego de ser aprobado en comisiones con 24 votos a favor y 11 en contra, en una sesión marcada por la ausencia del Partido del Trabajo (PT) y el respaldo de Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
La aprobación se dio en las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos, tras más de tres horas de discusión, en las que legisladores de oposición expresaron su rechazo a la iniciativa impulsada por el Ejecutivo federal. El dictamen será discutido y votado en el pleno del Senado en las próximas horas.
Uno de los puntos centrales del debate fue la revocación de mandato, ya que el PT mantiene su desacuerdo con la propuesta de que este ejercicio se realice el mismo día de la elección intermedia de 2027, además de permitir la participación de la presidenta en su promoción.
Durante la discusión, senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano criticaron la reforma electoral al considerar que vulnera principios como el federalismo, la división de poderes y la autonomía de los estados. También advirtieron que la iniciativa podría convertirse en un mecanismo de ratificación y no de evaluación ciudadana.
El senador del PAN, Ricardo Anaya, calificó la propuesta como una iniciativa “pobre, malhecha y precaria”, mientras que legisladores del PRI señalaron que se pone en riesgo la estructura constitucional del país. Por su parte, el senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas, afirmó que la reforma podría afectar la soberanía de las entidades federativas.
En contraste, legisladores de Morena y el PVEM defendieron el dictamen al argumentar que busca reducir privilegios, fortalecer la austeridad y garantizar mecanismos de participación ciudadana, como la revocación de mandato.
El documento también contempla ajustes en presupuestos de congresos locales, municipios y órganos electorales, así como cambios en el número de regidurías y en el ejercicio del gasto público.
Pese a la ausencia del PT en la votación, Morena y sus aliados continúan impulsando la reforma, aunque requerirán acuerdos adicionales para alcanzar una mayoría calificada en el pleno.
