La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó el envío de un nuevo barco con ayuda humanitaria a Cuba, con lo que se consolida una estrategia de apoyo que ya suma cuatro embarcaciones oficiales enviadas en las últimas semanas.
Dichos apoyos forman parte de una política de asistencia frente a la crisis energética y de abastecimiento que enfrenta la isla.
“Vamos a seguir apoyando al pueblo de Cuba y buscando la manera de que, sin afectar a México, podamos darles combustible”, declaró la mandataria.
Con este nuevo envío, México alcanza:
- 4 barcos oficiales enviados a Cuba (febrero-marzo 2026)
- Más de 3,000 toneladas de ayuda humanitaria acumuladas (estimación con base en envíos previos)
- Tan solo los primeros dos buques transportaron 814 toneladas de víveres
- Un tercer cargamento se sumó posteriormente desde Veracruz con alimentos básicos
Los insumos enviados incluyen leche, arroz, frijol, atún y productos de higiene, dirigidos a atender la escasez en la isla.
La apuesta por enviar combustible: una decisión bajo presión internacional
Además de la ayuda alimentaria, el gobierno mexicano ha dejado clara su intención de apoyar en el rubro energético.
Sheinbaum reiteró que su administración “continúa buscando la manera” de enviar combustible a Cuba sin afectar el abasto nacional, en un contexto marcado por presiones externas, particularmente de Estados Unidos .
De acuerdo con reportes recientes, la presidenta insistió en mantener esta posibilidad abierta, pese a advertencias de posibles sanciones o aranceles por parte del gobierno estadounidense .
Este posicionamiento ocurre luego de que México suspendiera temporalmente envíos de petróleo en enero, precisamente por ese contexto de চাপ diplomático .
Dos vías paralelas: gobierno y sociedad civil
Así, actualmente coexisten dos líneas de apoyo a Cuba desde México:
- La vía institucional, encabezada por el gobierno federal con envíos oficiales de gran escala.
- La vía civil, articulada en el convoy impulsado por organizaciones de la sociedad y activistas. Entre ellas, la organización que lleva por nombre “Humanidad por América Latina”, desató sospechas tras recibir el respaldo de AMLO a pesar de haber obtenido en tan solo unos días el trámite para ser donataria, cuando regularmente tarda de 3 a 6 meses.
