El origen: De un chat privado a una sentencia condenatoria
El caso inició en octubre de 2025, cuando la diputada local con licencia por Morena y actual secretaria nacional de Diversidad de dicho partido, Almendra Negrete Sánchez, denunció a la activista María Emma Zermeño López.
La prueba principal de la denuncia consistió en capturas de pantalla de una conversación privada de WhatsApp que Zermeño sostuvo con un tercero (no con la diputada), en la que emitía críticas sobre el desempeño político de Negrete. Estas capturas fueron presentadas mediante un acta notarial.
El conflicto entre tribunales
El proceso ha tenido resoluciones contradictorias que han puesto en duda los límites de la privacidad:
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Tribunal Electoral del Estado de Sinaloa: Inicialmente resolvió que no existía violencia política, dictaminando que las conversaciones no podían valorarse como prueba por ser comunicaciones privadas protegidas por la Constitución.
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Sala Regional Guadalajara del TEPJF: Revocó la decisión local y aceptó los chats como prueba válida. El argumento del tribunal fue que la persona con la que Zermeño sostuvo el diálogo decidió difundirlos voluntariamente, lo que, a juicio de los magistrados, validaba su uso en el expediente (SG-JDC-17/2026).
Sanciones y asimetría de poder
Emma Zermeño, quien asegura que ni siquiera conoce personalmente a la legisladora, denunció un “abuso de poder” y una marcada asimetría económica y política. Las medidas solicitadas por la parte denunciante incluyen:
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Indemnización económica: 300 mil pesos por reparación del daño.
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Inhabilitación: Inscripción en el padrón de personas violentadoras, lo que le impediría ejercer cargos públicos por un periodo de 2 a 3 años.
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Medidas correctivas: Disculpas públicas y cursos de sensibilización.
De confirmarse la sanción, Zermeño sería la primera persona en Sinaloa en ingresar a dicha lista por comentarios vertidos en un ámbito privado.
Implicaciones: ¿Un precedente peligroso?
Activistas y colectivos feministas advierten que este criterio judicial podría transformar la manera en que se entienden los derechos digitales en México. Las implicaciones señaladas son:
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Vulneración a la intimidad: La defensa sostiene que los mensajes fueron “arrancados de su contexto” y usados para castigar a una ciudadana sin que mediara una orden judicial para intervenir las comunicaciones.
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Riesgo para la Libertad de Expresión: Organizaciones civiles advierten que esto podría generar un estado de “persecución y vigilancia”, donde cualquier ciudadano tema expresar pensamientos en confianza por miedo a futuras represalias legales.
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Efecto en periodistas y defensores: Korina Cervantes, activista feminista, señaló que este criterio pone en peligro la privacidad de millones y debería preocupar especialmente a periodistas y defensores de derechos humanos.
Estado actual del caso
María Emma Zermeño presentó un recurso de reconsideración ante la Sala Superior del TEPJF. Corresponderá a la máxima instancia electoral del país determinar si la protección contra la violencia política de género puede prevalecer sobre el derecho constitucional a la inviolabilidad de las comunicaciones privadas, o si se debe proteger el entorno íntimo digital como un pilar de la democracia.
