Cada 24 de febrero se conmemora en México el Día de la Bandera, una de las fechas cívicas más importantes del país. Esta celebración reconoce el valor histórico, cultural y simbólico de uno de los tres emblemas patrios, junto con el Escudo Nacional y el Himno Nacional.
La bandera mexicana, en su forma actual, fue oficialmente adoptada el 16 de septiembre de 1968, y se distingue por sus tres franjas verticales en colores verde, blanco y rojo, así como por el Escudo Nacional al centro, que representa la leyenda mexica del águila posada sobre un nopal devorando una serpiente.
El Día de la Bandera fue establecido en 1937, durante el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas del Río, con el propósito de rendir homenaje a la identidad nacional y fomentar el respeto a los símbolos patrios. En todo el país, instituciones públicas, escuelas y organizaciones realizan ceremonias cívicas, izamiento del lábaro patrio y actividades educativas para reforzar el conocimiento de su significado.
La bandera de México es hoy un símbolo reconocido internacionalmente por su historia, su diseño y la identidad que representa para millones de mexicanas y mexicanos.
Evolución de la bandera: de estandarte insurgente a símbolo de identidad nacional
1. El origen insurgente (1810-1821)
La historia de la Bandera de México inicia en el contexto de la Guerra de Independencia. En 1810, el estandarte utilizado por Miguel Hidalgo y Costilla –con la imagen de la Virgen de Guadalupe– funcionó más como emblema religioso y político que como bandera nacional. No existía aún un diseño oficial que representara a la nueva nación.
Fue hasta 1821, con la consumación de la Independencia y el Plan de Iguala impulsado por Agustín de Iturbide, cuando surgió la Bandera de las Tres Garantías. Sus colores –verde, blanco y rojo– simbolizaban religión, independencia y unión. Este diseño estableció la base cromática que perdura hasta hoy.
2. El Primer Imperio y la adopción del águila (1821-1823)
Durante el Primer Imperio Mexicano (1822-1823), encabezado por Iturbide, la bandera incorporó por primera vez el águila posada sobre un nopal, aunque con una corona imperial. Este elemento retomaba la tradición mexica sobre la fundación de México-Tenochtitlan, integrando pasado prehispánico y proyecto monárquico.
Aquí nace el núcleo simbólico del lábaro patrio: el águila como emblema de identidad nacional.
3. La República y el águila sin corona (1823-1864)
Tras la caída del imperio y la instauración de la República en 1823, el Congreso decretó la eliminación de la corona del águila. El ave adoptó una postura más naturalista y republicana, sin símbolos monárquicos.
Durante el siglo XIX el diseño del escudo varió en estilo –posición del águila, forma del nopal, detalles del laurel y encino– pero mantuvo sus elementos esenciales. La bandera ya era reconocida como símbolo soberano del Estado mexicano.
4. El Segundo Imperio y la influencia europea (1864-1867)
Con la llegada de Maximiliano I de México, el escudo volvió a transformarse. El águila apareció enmarcada por símbolos heráldicos europeos y acompañada por águilas coronadas en las esquinas de la bandera.
Este diseño reflejaba el intento de legitimar una monarquía de corte europeo en territorio mexicano. Sin embargo, tras la restauración de la República en 1867, el país regresó al modelo republicano.
5. Del Porfiriato al diseño moderno (1876-1968)
En 1916, durante el gobierno de Venustiano Carranza, se ordenó un rediseño del escudo con un estilo más cercano a los códices prehispánicos: el águila de perfil izquierdo, devorando una serpiente y posada sobre un nopal que emerge de un lago.
En 1934 se realizaron ajustes gráficos y, finalmente, en 1968 –previo a los Juegos Olímpicos de México– se adoptó el diseño actual del escudo nacional, obra del artista Francisco Eppens Helguera. En 1984 se promulgó la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, que regula oficialmente sus características y uso.
6. Significado actual de los colores y símbolos
Hoy, la interpretación oficial de los colores es:
- Verde: esperanza.
- Blanco: unidad.
- Rojo: la sangre de los héroes nacionales.
El escudo sintetiza la leyenda mexica: el águila devorando a la serpiente sobre un nopal, símbolo del origen de México-Tenochtitlan y, por extensión, de la nación mexicana.
Un símbolo vivo
La Bandera de México no ha sido estática: ha evolucionado conforme a los proyectos políticos del país –imperio, república, intervención extranjera, revolución– pero ha conservado su estructura tricolor desde 1821.
Cada modificación refleja una etapa histórica. Más que un emblema decorativo, es un documento visual de la construcción del Estado mexicano: un símbolo que conjuga raíz indígena, memoria insurgente y consolidación republicana.
