La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo demandó este jueves al gobierno de Estados Unidos una explicación oficial y detallada sobre las causas del cierre temporal del espacio aéreo en El Paso, Texas, ocurrido la noche del martes 10 de febrero y levantado abruptamente horas después, lo que generó confusión, cancelaciones de vuelos y versiones contradictorias en medios estadounidenses.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum reiteró que no existe información oficial que vincule a México con el incidente y descartó cualquier afectación al espacio aéreo mexicano.
“No hubo nada desde México, eso pueden tener toda la certeza”, afirmó, y agregó que ni los comunicados de la Administración Federal de Aviación (FAA) ni las declaraciones de autoridades estadounidenses mencionan al país.
La mandataria explicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ya solicitó formalmente aclaraciones a través de canales diplomáticos, pero hasta el momento no se ha recibido respuesta.
“Hasta ahora no hay una información oficial. Todavía no tenemos una respuesta. Entonces, ellos tendrán que explicar”, señaló, insistiendo en que cualquier dato relevante debe compartirse por vías institucionales.
El episodio comenzó el martes por la noche cuando la FAA emitió una restricción de vuelos por “razones especiales de seguridad”, suspendiendo operaciones en el Aeropuerto Internacional de El Paso durante lo que inicialmente se anunció como 10 días. Horas después, la agencia levantó la medida, declarando que no existía amenaza para la aviación comercial y que los vuelos se reanudarían con normalidad.
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Sin embargo, surgieron versiones contradictorias en EE.UU.: el secretario de Transporte, Sean Duffy, atribuyó el cierre a una incursión de drones presuntamente operados por cárteles mexicanos que fue “neutralizada” por el Departamento de Defensa.
Otras fuentes citadas por medios como CNN y The New York Times apuntaron a pruebas militares con tecnología antidrones (incluyendo láser de alta energía) que no se coordinaron adecuadamente con la FAA, lo que generó el cierre preventivo.
Sheinbaum calificó las especulaciones como innecesarias y pidió evitarlas hasta que haya claridad.
“Si tienen alguna información la FAA o cualquier área del gobierno de Estados Unidos, pues pueden preguntarle al gobierno de México”, expresó, subrayando que el gabinete de seguridad mexicano investiga el tema para confirmar que no hubo actividad irregular desde territorio nacional.
El incidente, aunque breve, afectó vuelos comerciales y de carga en la frontera, y reavivó el debate sobre coordinación binacional en temas de seguridad aérea y el uso de drones en la zona. La presidenta enfatizó que México mantiene disposición al diálogo, pero insistió en que Washington debe proporcionar una versión oficial y unificada para despejar las dudas.

