El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, recibió prisión preventiva justificada luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) lo imputara por el delito de peculado, relacionado con el presunto desvío de 5 millones de pesos de recursos públicos durante su administración.
La medida cautelar fue dictada por el juez federal Gustavo Aquiles Villaseñor durante una audiencia realizada en el Centro de Justicia Federal del Reclusorio Norte, donde el Ministerio Público presentó los señalamientos sobre el uso irregular de fondos federales.
De acuerdo con la imputación, los recursos habrían sido destinados originalmente a programas sociales, entre ellos apoyos para personas con discapacidad, casas hogar y obras de salud en beneficio de sectores vulnerables, como niños y adultos mayores. Sin embargo, la acusación sostiene que el dinero fue desviado y mezclado con fondos estatales para cubrir otros gastos, incluidos salarios, mediante un esquema presuntamente operado por funcionarios de la administración estatal.
Durante la audiencia, que se prolongó por varias horas, Duarte de Ochoa rechazó las acusaciones y cuestionó las pruebas presentadas por la Fiscalía, al tiempo que manifestó su desacuerdo con el proceso judicial. El juez determinó imponer la prisión preventiva justificada como medida cautelar mientras avanza el procedimiento penal.
La defensa del exmandatario solicitó la duplicidad del término constitucional a 72 horas, por lo que la continuación de la audiencia fue programada para el 17 de febrero, fecha en la que se resolverá si Duarte es vinculado a proceso por este nuevo señalamiento.
El delito de peculado que se le imputa podría alcanzar penas de hasta 14 años de prisión, en caso de que se determine su responsabilidad.
Este proceso se suma a la condena previa de nueve años de prisión que el exgobernador cumple por los delitos de lavado de dinero y asociación delictuosa.
