Como parte de los mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad, el Estado mexicano entregó a 37 personas vinculadas con organizaciones criminales a las autoridades de Estados Unidos, en una decisión que, según el Gobierno federal, fue tomada de manera soberana y con base en un análisis del Consejo Nacional de Seguridad.
Durante la conferencia de prensa matutina del Gobierno federal, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo descartó que esta tercera entrega de narcotraficantes haya sido solicitada por el presidente estadounidense, Donald Trump, durante la llamada telefónica que sostuvieron la semana pasada. Aclaró que la determinación respondió a una solicitud formal del Departamento de Justicia de Estados Unidos y a consideraciones de seguridad nacional.
“La última palabra en la expulsión de los 37 operadores del narcotráfico fue del Consejo Nacional de Seguridad. Es una decisión de conveniencia para México, es importante para el país en términos de seguridad nacional”, afirmó la mandataria.
Sheinbaum subrayó que, aunque muchos de los implicados eran extraditables, el proceso no se realizó de forma automática. “No es de que ‘nos los piden y ahí van’, hay un análisis sobre si es importante para México, si se colabora, qué perfiles son”, puntualizó, al insistir en que se trata de una relación de coordinación y colaboración, pero con pleno respeto a la soberanía.
La mandataria federal explicó que esta acción forma parte del entendimiento bilateral entre México y Estados Unidos para combatir al crimen organizado. “Se pone primero a México por encima de todo. Es una decisión soberana”, reiteró.
“El Señor de la Silla” y “La Señora”, entre los enviados a la Unión Americana
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), las 37 personas privadas de la libertad fueron trasladadas desde distintos centros penitenciarios del país y entregadas bajo protocolos institucionales, con respeto a los derechos humanos y en apego a la Constitución, la Ley de Seguridad Nacional y los acuerdos internacionales vigentes.
Entre los perfiles más relevantes de esta tercera entrega se encuentran Pedro Inzunza, “El Señor de la Silla”, considerado el primer narcotraficante acusado por narcoterrorismo en Estados Unidos; Armando N., “El Delta 1”, identificado como jefe de sicarios del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y vinculado al asesinato del exgobernador de Jalisco Aristóteles Sandoval; así como María del Rosario N., “La Señora”, la única mujer incluida, acusada de tráfico de fentanilo, metanfetamina y armas de alto poder.
La lista también incluye integrantes del CJNG, el Cartel del Golfo, La Mayiza, Los Cabrera y el Cartel del Noreste, entre otros grupos delictivos con operaciones en México y Estados Unidos.
En lo que va del actual sexenio, el Gobierno federal ha realizado tres entregas de personas vinculadas al narcotráfico a autoridades estadounidenses, alcanzando un total de 92 criminales trasladados, según datos de la SSPC.
Finalmente, Sheinbaum rechazó las versiones que señalan que estas acciones responden a presiones externas y sostuvo que cada caso es evaluado de manera individual. “Es una decisión soberana y se analiza a partir de las consideraciones de la política de seguridad y de la política de seguridad nacional”, concluyó.




