Amado Yáñez, accionista mayoritario de Oceanografía, se declaró ante la Procuraduría General de la República (PGR, inocente del fraude a Banamex, y responsabilizó a su socio Martín Díaz Álvarez, sobrino del ex secretario de Hacienda Francisco Gil Díaz, del desfalco por casi 5 mil millones de pesos. Yáñez Osuna argumentó que desatendió la empresa por dedicarse a asuntos personales y los negocios de sus equipos de fútbol Querétaro y Campeche.
Hoy en la columna Estrictamente Personal, de Raymundo Riva Palacio, se señala que “Yáñez Osuna dijo a la PGR que cuando llegó a Oceanografía Díaz Álvarez, despidió a los abogados y despachos contables que tenía, y llevó a su contralora, Zaidel Terán, pero “no dejaba que nadie la ayudara”. También contrató a Corta, quien había sido nombrado en la CONSAR por Gil Díaz cuando era secretario de Hacienda, y a Fernández Briseño. Yáñez Osuna dijo que él no estaba enterado de los manejos financieros y jurídicos. “Estaba ocupado en las cuestiones técnicas operativas de la empresa, en la operación y funcionamiento de dos equipos profesionales de futbol y con asuntos personales, que me tenían prácticamente alejado de la empresa desde 2012, y casi todo 2013”.




