En su arribo a México en punto de las 16:27, el Papa Benedicto XVI, fue recibido por el presidente, Felipe Calderón, su esposa, Margarita Zavala, y Monseñor, José Guadalupe Martín Rávago, Arzobispo de León.
“Señor, presidente, a todos, en estos días, he pedido encarecidamente al Señor y a la Virgen de Guadalupe por este pueblo, por los que sufren nuevas formas de violencia”, dijo.
Mencionó el Pontífice que en México se siente como en casa: “Ya sé que estoy en un país orgulloso de su hospitalidad, uno no se siente extraño en su tierra, lo digo y lo siento muy dentro del corazón”, aseveró.
“México, también ha sufrido, su Santidad lo sabe”.
