La industria relojera de la Sierra Norte de Puebla está de luto tras el fallecimiento del empresario José Luis Olvera Cárdenas, director de Relojes Centenario y representante de la tercera generación de la familia que consolidó la primera fábrica de relojes monumentales en América Latina. Su muerte ocurrió la tarde de ayer en Zacatlán, municipio reconocido por su tradición relojera.
La noticia generó múltiples expresiones de condolencia en redes sociales, donde ciudadanos y autoridades recordaron al empresario como una persona de trato cercano, altruista y comprometida con su comunidad.
Entre las muestras de solidaridad destacó el mensaje de la secretaria de Bienestar del estado, Laura Artemisa García Chávez, quien expresó:
“Envío un abrazo con todo cariño y respeto a la familia del Ingeniero José Luis Olvera Cárdenas, nuestro apreciado ‘Güero Olvera’, por su lamentable fallecimiento. Hago votos porque pronto haya consuelo ante la pérdida de un gran ser humano que dio tanto a Zacatlán. Descanse en paz”.
Envío un abrazo con todo cariño y respeto a la familia del Ingeniero José Luis Olvera Cárdenas, nuestro apreciado “Güero Olvera”, por su lamentable fallecimiento.
Hago votos porque pronto haya consuelo ante la pérdida de un gran ser humano que dio tanto a Zacatlán.Descanse en… pic.twitter.com/cky0Hp0qJN
— Laura Artemisa Oficial (@artemisa_laura) March 13, 2026
Además, el Instituto Tecnológico Superior de la Sierra Norte de Puebla lamentó su fallecimiento, destacando su participación como integrante distinguido de su Consejo Directivo.
Legado de una tradición centenaria
José Luis Olvera Cárdenas encabezaba una empresa con más de un siglo de historia, fundada por su abuelo, Alberto Olvera Hernández, pionero en la fabricación de relojes monumentales en México.
En 1909, cuando tenía 17 años, Alberto Olvera inició la construcción de su primer reloj monumental utilizando herramientas del taller de carpintería de su padre, Juan Olvera, en la finca de Coyotepec. Sin acceso a maquinaria especializada, fabricó sus propios instrumentos, entre ellos un torno de madera accionado por pedal y crisoles de barro para fundir metal, además de tallar manualmente los engranajes.
El primer reloj fue instalado en 1912 en la misma finca. Posteriormente, en 1918, se formalizó la empresa y su primer contrato profesional concluyó con la instalación del reloj monumental de Chignahuapan, inaugurado el 19 de junio de 1919.
Modernización de la empresa
Bajo la dirección de José Luis Olvera Cárdenas, la compañía evolucionó de los sistemas mecánicos tradicionales del siglo XX hacia la mecatrónica, lo que permitió ampliar su presencia en mercados nacionales e internacionales.
Durante su gestión, la firma también contribuyó a consolidar a Zacatlán como un referente turístico y tecnológico de la Sierra Norte de Puebla, particularmente por la tradición relojera que distingue al municipio.
Con su fallecimiento, Zacatlán pierde a uno de los representantes más destacados de una tradición industrial que ha dado identidad al llamado “pueblo de los relojes” y que ha colocado a la región en el mapa nacional e internacional.
