El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este lunes con bombardear Omán si el sultanato interfiere en los esfuerzos de Washington para desbloquear el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.
“Si Omán se interpone, los bombardearemos hasta hacerlos mierda”, dijo Trump al periodista de Fox News Trey Yingst durante una entrevista telefónica, según reportaron Reuters y la propia cadena estadounidense. Más tarde, desde la Oficina Oval, el mandatario afirmó que Omán “no se ha comportado muy bien”, aunque aseguró que Estados Unidos podría manejar la situación “muy fácilmente”.
La amenaza ocurre en un momento especialmente delicado: este 17 de agosto venció el plazo de 60 días establecido en el memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán el 17 de junio, sin que ambos gobiernos alcanzaran un acuerdo definitivo. Trump confirmó además que Washington no busca extender el memorando.
Ormuz, el punto que rompió las negociaciones
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, se convirtió en el principal punto de conflicto entre Washington y Teherán. Antes de la guerra, por esa vía transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, por lo que cualquier interrupción tiene repercusiones inmediatas sobre los mercados energéticos.
El memorando de junio contemplaba un periodo de 60 días para negociar un acuerdo más amplio, además de compromisos relacionados con el cese de las operaciones militares y la navegación por Ormuz. Sin embargo, la tregua comenzó a desmoronarse semanas después de su firma: Trump declaró que el acuerdo había terminado el 7 de julio y Teherán posteriormente lo consideró suspendido.
Desde entonces, Washington y Teherán han mantenido posiciones cada vez más distantes. Estados Unidos sostiene un bloqueo naval contra Irán, mientras el gobierno iraní insiste en conservar un papel decisivo sobre el tránsito de embarcaciones por el estrecho.
Reuters reportó que el tráfico marítimo se ha reducido drásticamente. El sábado apenas cinco embarcaciones atravesaron Ormuz y el domingo no se registró ninguna, una situación que refleja el impacto de la disputa sobre una ruta fundamental para el comercio energético mundial.
Irán y Omán buscan una salida propia
Mientras las conversaciones directas entre Washington y Teherán permanecen estancadas, Irán y Omán han avanzado en negociaciones para establecer una ruta segura para los barcos comerciales.
Ambos países alcanzaron a principios de agosto un entendimiento sobre las coordenadas de una posible ruta de navegación por Ormuz y trabajaban en un anuncio conjunto. Reuters señaló que el acuerdo aún tenía aspectos pendientes y que no significaba por sí mismo que la seguridad del estrecho estuviera garantizada.
La propuesta es precisamente lo que ha provocado la molestia de Washington. Estados Unidos rechaza cualquier esquema que otorgue a Irán un control significativo sobre el tránsito marítimo, mientras Teherán considera que tiene derecho a determinar las condiciones de navegación en la zona.
La disputa también tiene un componente económico. Una propuesta analizada en las negociaciones contemplaba posibles cobros por el tránsito de mercancías, algo rechazado por Washington y cuestionado por la industria naviera debido a las sanciones estadounidenses y las implicaciones legales y de seguros.
Trump exige la rendición de Irán
La amenaza contra Omán estuvo acompañada por un endurecimiento de la retórica del presidente estadounidense hacia Teherán.
Trump afirmó que Irán debería levantar la bandera blanca de la rendición y sostuvo que el objetivo central de Washington continúa siendo impedir que el país desarrolle un arma nuclear.
“No van a hacer el tipo de acuerdo que considero necesario”, declaró el mandatario ante periodistas en la Casa Blanca. Al ser cuestionado sobre una posible extensión del acuerdo interino, respondió simplemente: “No”.
El gobierno iraní, por su parte, ha advertido que podría abandonar definitivamente una postura defensiva y adoptar una estrategia ofensiva si fracasan los esfuerzos diplomáticos.
Un alto funcionario iraní dijo a Reuters que Teherán está preparado para tomar medidas “oportunas y precisas” contra el bloqueo estadounidense y que podría escalar la confrontación en Ormuz y en otras zonas de la región si la diplomacia no consigue avances.
Un conflicto que amenaza con prolongarse
El vencimiento del plazo de 60 días no supone el fin formal de todas las conversaciones, pero sí representa un nuevo revés para la vía diplomática. El acuerdo que debía servir como puente hacia un pacto definitivo quedó prácticamente desmantelado antes de que concluyera su periodo de negociación.
Ahora, Estados Unidos descarta prolongarlo, Irán amenaza con aumentar la presión militar y Omán queda atrapado entre ambas posiciones pese a haber desempeñado históricamente un papel de mediador entre Washington y Teherán.
La situación también tiene consecuencias económicas. El petróleo Brent cerró este lunes en 90.87 dólares por barril, después de subir 2.35 dólares, en medio de la preocupación de los mercados por una interrupción prolongada del suministro energético.
Con Estados Unidos manteniendo el bloqueo naval, Irán amenazando con responder y Omán intentando negociar una ruta para reabrir Ormuz, el estrecho se mantiene como el principal foco de tensión. Por ahora, Washington y Teherán parecen estar más alejados de un acuerdo que cuando comenzó el periodo de 60 días.
