En un discurso ante seguidores conservadores en Arizona y a través de una serie de declaraciones en redes sociales, el presidente Donald Trump aseguró este viernes que Irán ha anunciado la reapertura total del Estrecho de Ormuz, vía marítima estratégica por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial, y planteó una colaboración inusual con Teherán para extraer y trasladar a Estados Unidos las reservas de uranio enriquecido iraní.
“Irán acaba de anunciar que el estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo”, declaró Trump. “Ya no se utilizará como un arma contra el mundo”. Minutos después, fue más allá y describió un plan conjunto para recuperar el llamado “polvo nuclear”: “Vamos a entrar con Irán, con excavadoras, y nos llevaremos todo de vuelta a Estados Unidos”.
Según el mandatario, Irán habría aceptado trabajar de manera coordinada con personal estadounidense para desenterrar y transferir el uranio altamente enriquecido almacenado en instalaciones nucleares que fueron bombardeadas por EE.UU. el año pasado durante el breve conflicto.
Trump insistió en que “no se pagará ni un dólar” por la operación y que esta medida forma parte de un acuerdo más amplio que incluiría el compromiso iraní de no volver a cerrar el estrecho ni desarrollar armas nucleares.
Contexto de tensión y alto el fuego frágil
La declaración de Trump llega en medio de un alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano (relacionado con Hezbolá) y tras semanas de bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz como presión sobre Irán. Aunque el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó que el paso está “completamente abierto” para buques comerciales durante el período de tregua, Trump matizó que el bloqueo estadounidense a puertos y buques iraníes se mantendrá “hasta que el acuerdo esté 100% completo”.
Fuentes cercanas a las negociaciones indican que se discute un posible intercambio en el que Irán entregaría parte de su uranio enriquecido (estimado en alrededor de 2.000 kilogramos, con una porción al 60% de pureza) a cambio de la liberación de fondos congelados, aunque Trump ha negado públicamente cualquier pago.
Irán, por su parte, no ha confirmado las afirmaciones de Trump sobre la entrega del uranio ni un compromiso indefinido de no cerrar Ormuz. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní ha descartado la entrega directa del material nuclear a Washington como “nunca una alternativa”.
Reacciones y consecuencias en los mercados
La noticia provocó una fuerte caída en los precios del petróleo, con el crudo bajando más del 10% en las primeras horas tras los anuncios, ante la perspectiva de que el flujo marítimo se normalice en una de las rutas energéticas más críticas del planeta.
Trump, sin embargo, se mostró confiado:
“Esto será un gran y brillante día para el mundo. Vamos a recuperar el polvo nuclear y Ormuz quedará abierto para siempre”.
La Casa Blanca indicó que se esperan reuniones este fin de semana para avanzar en los detalles del posible acuerdo. Mientras tanto, el mundo observa con atención si las palabras de Trump marcan el inicio de una desescalada real en el conflicto o solo una nueva ronda de declaraciones en una negociación de alto riesgo.
