El Pentágono ordenó el despliegue de al menos 2 mil paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada del Ejército de Estados Unidos hacia Oriente Medio, en medio de la guerra con Irán y pese a las versiones contradictorias sobre posibles negociaciones entre Washington y Teherán.
Según funcionarios del Departamento de Defensa citados por medios estadounidenses como The New York Times, The Wall Street Journal y Reuters, los efectivos pertenecen a la unidad de respuesta rápida “Immediate Response Force”, capaz de movilizarse a cualquier punto del planeta en menos de 18 horas. El despliegue incluye elementos de una brigada de combate y parte del estado mayor de la división, comandada por el mayor general Brandon R. Tegtmeier.
El movimiento busca dar al presidente Donald Trump mayores opciones militares mientras la Casa Blanca evalúa una iniciativa diplomática —un supuesto plan de 15 puntos entregado a través de terceros— para poner fin al conflicto que ya cumple varias semanas.
Irán, sin embargo, ha negado en repetidas ocasiones cualquier negociación en curso.
Refuerzo en un contexto de alta tensión
Este despliegue se suma al ya significativo contingente estadounidense en la región —alrededor de 50 mil efectivos— y ocurre en paralelo al envío de unidades de Marines, incluyendo la 31ª Unidad Expedicionaria de Marines que llegará en los próximos días.
La 82ª División Aerotransportada, con base en Fort Bragg, Carolina del Norte, es considerada la fuerza de élite de respuesta inmediata del Ejército de EE.UU., entrenada para asaltos paracaidistas y toma de objetivos clave.
Aunque el Pentágono no ha especificado públicamente el destino exacto de las tropas dentro de Oriente Medio, fuentes indican que se ubicarían en posiciones desde donde podrían apoyar operaciones cercanas a Irán, incluido el control del estrecho de Ormuz o posibles acciones sobre instalaciones energéticas.
