El gobierno de Cuba informó que sus fuerzas armadas se mantienen en preparación ante una posible agresión militar de Estados Unidos, en un contexto de crecientes tensiones políticas y económicas entre ambos países.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, declaró que el país se encuentra listo para responder ante cualquier eventualidad, aunque reconoció que un conflicto armado es considerado poco probable.
El funcionario subrayó que Cuba ha mantenido históricamente una postura de preparación ante posibles escenarios de conflicto, al tiempo que reiteró que la nación no descarta la necesidad de movilizarse en caso de una agresión.
Las tensiones se han intensificado tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de su secretario de Estado, Marco Rubio, quienes han advertido sobre una posible intervención en la isla.
En este contexto, el gobierno estadounidense ha impulsado medidas económicas como la imposición de aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, con el objetivo de presionar a la isla. Estas acciones han agravado la crisis energética, ya afectada por la interrupción del suministro de crudo venezolano.
El impacto de estas restricciones ha sido significativo, provocando apagones prolongados y afectaciones en sectores clave, como hospitales, transporte público, fábricas y oficinas gubernamentales.
Además, en medio de este escenario, el propio Trump afirmó que sería un “honor tomar” Cuba, lo que elevó el tono del conflicto político entre ambas naciones.
Pese a este panorama, autoridades estadounidenses han señalado que no existen preparativos militares activos para una invasión, lo que sugiere que la estrategia actual se mantiene en el ámbito económico y político.
La situación ocurre en el marco de una crisis más amplia en la región, tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado clave de Cuba, lo que ha contribuido a reconfigurar el equilibrio geopolítico en América Latina.
Mientras tanto, el gobierno cubano insiste en que su preparación militar responde a una estrategia defensiva, en un contexto marcado por sanciones, presiones externas y una crisis interna que continúa afectando a la población.
