El gobierno de Irán confirmó este domingo la muerte del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de la República Islámica desde 1989, en el contexto del ataque conjunto lanzado por Israel y Estados Unidos.
El gabinete iraní decretó 40 días de luto oficial, mientras el presidente Masud Pezeshkian advirtió que el asesinato “no quedará sin respuesta”.
Un presentador de la televisión estatal iraní anunció entre lágrimas, alrededor de las 5:00 horas locales, el fallecimiento del líder religioso y político, quien tenía 86 años y acumulaba 36 años en el poder.
La emisora transmitió imágenes de archivo del ayatolá con una banda negra en señal de luto. Aunque no se detallaron oficialmente las circunstancias exactas de su muerte, se informó que ocurrió en su despacho, ubicado en un complejo en el centro de Teherán.
Advertencia de represalias
En un mensaje difundido en Telegram, el presidente Pezeshkian afirmó:
“Este grave crimen nunca quedará sin respuesta (…) haremos que quienes organizaron y llevaron a cabo este crimen se arrepientan”.
Horas antes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había declarado públicamente que Jamenei había muerto, calificándolo como “una de las personas más malvadas de la historia”.
Jamenei fue la máxima autoridad política, militar y religiosa de Irán durante casi cuatro décadas, con control sobre las principales instituciones del Estado. Su fallecimiento abre un periodo de alta incertidumbre interna y eleva el riesgo de una escalada en Oriente Medio.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han detallado el proceso de sucesión ni han informado sobre medidas adicionales de seguridad.
