Israel confirmó este sábado el lanzamiento de un “ataque preventivo” contra Irán, en una operación que, según reportes internacionales, también contó con participación de Estados Unidos. La ofensiva reaviva la tensión en Oriente Medio y complica los esfuerzos diplomáticos en torno al programa nuclear iraní.
Coincidiendo con el anuncio, en todo el territorio israelí se activó una alerta de emergencia extrema en dispositivos móviles, instando a la población a buscar refugio y evitar desplazamientos innecesarios.
Explosiones en Teherán y estado de emergencia en Israel
Medios iraníes reportaron al menos tres explosiones en el centro y norte de Teherán, acompañadas de columnas de humo visibles en distintos puntos de la capital.
En paralelo, el gobierno de Israel declaró estado de emergencia. Las sirenas antimisiles sonaron alrededor de las 08:15 horas locales, mientras el ejército ordenó el cierre de escuelas, centros laborales salvo sectores esenciales y el espacio aéreo civil.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que la ofensiva busca “eliminar amenazas contra el Estado de Israel”.
Participación de Estados Unidos
De acuerdo con reportes del diario The New York Times, citando a un funcionario estadounidense, Estados Unidos habría participado en ataques contra Irán.
La ofensiva ocurre tras la llamada “guerra de los 12 días” registrada en junio pasado, cuando Israel e Irán sostuvieron enfrentamientos aéreos directos. En aquella ocasión, Estados Unidos se sumó a acciones contra instalaciones nucleares iraníes.
Irán respondió entonces con misiles dirigidos a la base aérea estadounidense de Al Udeid, en Qatar, considerada la mayor instalación militar de Washington en Oriente Medio.
El conflicto se da en medio de negociaciones reanudadas en febrero entre Estados Unidos e Irán para resolver la disputa en torno al programa nuclear iraní.
Israel ha insistido en que cualquier acuerdo debe incluir el desmantelamiento total de la infraestructura nuclear de Teherán y restricciones al programa de misiles balísticos. Irán, por su parte, ha señalado que está dispuesto a discutir límites a su programa nuclear a cambio del levantamiento de sanciones, pero rechaza incluir el tema de misiles en las conversaciones.
Teherán advirtió que responderá a cualquier agresión y amenazó con represalias contra bases estadounidenses en la región si Washington participa en ataques directos.
Por ahora, tanto Israel como Irán mantienen posturas firmes, mientras la comunidad internacional observa con cautela el desarrollo de los acontecimientos.
