La Policía británica arrestó este jueves al expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, bajo sospecha de conducta indebida en un cargo público (misconduct in public office), delito que en el Reino Unido puede acarrear hasta cadena perpetua.
El arresto se produce en medio de nuevas revelaciones sobre sus vínculos con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein, y coincide con el cumpleaños número 66 del exmiembro de la realeza.
Según un comunicado de la Policía de Thames Valley, se detuvo a un hombre de unos 60 años procedente de Norfolk por sospecha de ese delito, y se están realizando registros en domicilios de Berkshire y Norfolk. Aunque la fuerza no nombró al detenido —como es habitual en el procedimiento británico—, múltiples medios confirmaron que se trata de Andrew Mountbatten-Windsor, despojado de su título de príncipe en 2025 tras años de escándalos relacionados con Epstein.
La investigación se centra en acusaciones de que, durante su etapa como enviado especial del Reino Unido para comercio internacional (entre 2001 y 2011), compartió informes confidenciales del gobierno con Epstein, quien en ese entonces ya enfrentaba señalamientos por delitos sexuales. Documentos desclasificados recientemente en Estados Unidos y nuevas filtraciones han avivado el escrutinio sobre esta supuesta filtración de información sensible.
El rey Carlos III emitió un comunicado breve a través de Buckingham Palace, afirmando que apoya un “proceso completo, justo y adecuado” y que la ley “debe seguir su curso”. Fuentes cercanas a la familia real indicaron que el monarca expresó “profunda preocupación” por el desarrollo, pero reiteró su respaldo pleno a las autoridades.
Andrew Mountbatten-Windsor ha negado sistemáticamente cualquier irregularidad en su relación con Epstein —a quien describió en una controvertida entrevista de 2019 como “amigo” del que se arrepiente—, y ha insistido en que cortó contacto tras el primer arresto del financiero en 2006. Sin embargo, el caso ha perseguido a la monarquía durante más de una década, contribuyendo a su retiro de funciones públicas en 2019 y la pérdida definitiva de honores militares y títulos reales.
Hasta el momento, el detenido permanece bajo custodia en un lugar no revelado, mientras la policía continúa con las pesquisas. No se han presentado cargos formales, y se espera que sea interrogado en las próximas horas.
Este arresto representa un hecho sin precedentes para un exmiembro tan cercano de la familia real británica en tiempos modernos. El Palacio de Buckingham no ha emitido más comentarios, y la noticia ha generado reacciones de estupor en redes y medios internacionales, reviviendo el debate sobre la influencia de Epstein en círculos de poder.
