El cierre temporal del espacio aéreo en el Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, ocurrido la noche del martes, habría sido consecuencia de una confusión, de acuerdo con reportes publicados por The New York Times y NBC News. Según estas versiones, agentes fronterizos interpretaron globos de una fiesta como drones presuntamente operados por cárteles mexicanos, lo que detonó una respuesta inmediata bajo protocolos de defensa nacional.
La restricción comenzó alrededor de las 11:30 de la noche (hora local), cuando la Administración Federal de Aviación (FAA) suspendió operaciones en la terminal aérea y desvió vuelos hacia destinos cercanos, como Las Cruces, Nuevo México. Inicialmente, el aviso oficial señalaba que el cierre obedecía a “motivos especiales de seguridad” y advertía que cualquier violación a la restricción podría derivar en cargos federales e incluso en el uso de fuerza letal.
Aunque en un principio se informó que la medida podría extenderse hasta por 10 días, ocho horas después la FAA comunicó a través de su cuenta en X que las operaciones se reanudarían y que no existía amenaza alguna para la aviación comercial.
Previo a esa aclaración, trascendió que la supuesta causa había sido la presencia de aeronaves no tripuladas vinculadas al narcotráfico. El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, compartió el mensaje de la FAA en redes sociales y afirmó que la amenaza de drones había sido neutralizada. Otras autoridades federales no emitieron declaraciones adicionales, aunque replicaron su publicación.
Sin embargo, las investigaciones periodísticas más recientes señalan que agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) habrían confundido globos festivos con drones. Esto provocó la activación de un operativo coordinado con el Departamento de Defensa, que incluso facilitó el uso de tecnología láser de carácter militar para eliminar lo que se consideraba una amenaza.
Hasta ahora, el gobierno estadounidense no ha emitido una versión oficial que confirme públicamente esta confusión. Los reportes de ambos medios citan fuentes gubernamentales que hablaron bajo condición de anonimato.
En México, durante su conferencia del miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no se tenía información sobre narcodrones operando en la frontera norte y adelantó que se establecería contacto con autoridades estadounidenses para esclarecer lo sucedido.
Funcionarios locales de El Paso, como Chris Canales y la congresista Verónica Escobar, señalaron que la medida fue inédita y que no existía una amenaza evidente que justificara la suspensión. Además, conversaciones difundidas entre controladores aéreos y pilotos revelaron que la orden federal fue notificada aproximadamente una hora antes de aplicarse. Autoridades municipales indicaron que no fueron alertadas con anticipación, lo que impidió implementar un plan de contingencia.
Hasta el momento, las declaraciones del secretario Sean Duffy son las únicas posturas oficiales emitidas a nivel federal sobre el incidente.
