La primera reunión cara a cara entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, finalizó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca tras extenderse por casi dos horas, en un encuentro a puerta cerrada que buscaba limar asperezas tras meses de tensiones diplomáticas marcadas por acusaciones mutuas sobre narcotráfico, migración y cooperación bilateral.
El diálogo, que inició alrededor de las 11:00 horas en el Despacho Oval, se prolongó más allá de lo previsto inicialmente (media hora prorrogable), lo que fuentes cercanas interpretaron como señal de un intercambio cordial y productivo. Participaron por el lado estadounidense el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el senador Bernie Moreno (nacido en Colombia); por Colombia, la canciller Rosa Yolanda Villavicencio, el ministro de Defensa Pedro Sánchez y el embajador Daniel García-Peña.
Ambas presidencias confirmaron el cierre del encuentro mediante publicaciones en redes sociales, acompañadas de fotografías que muestran a los mandatarios sentados uno al lado del otro en actitud seria, pero sin confrontación visible. La Presidencia de Colombia publicó:
“Finaliza a esta hora el diálogo de alto nivel entre el jefe de Estado colombiano, Gustavo Petro, y el Presidente Donald Trump en la Casa Blanca”.
El tema central fue la lucha contra el narcotráfico, con Trump insistiendo en la necesidad de resultados inmediatos ante el récord histórico de producción de cocaína en Colombia, mientras Petro presentó cifras de incautaciones y defendió su enfoque de sustitución de cultivos ilícitos y priorización de la vida y la paz. También se tocaron asuntos como la situación en Venezuela (tras la reciente captura de Nicolás Maduro en operación estadounidense), energía, migración y seguridad regional.
No se ofrecieron declaraciones conjuntas ni detalles oficiales sobre acuerdos específicos al cierre de la reunión. Petro abandonó la Casa Blanca en su motorcade poco después de la 13:00 horas y se espera que ofrezca una conferencia de prensa en la Embajada de Colombia en Washington para detallar sus impresiones.
El encuentro se produce en un contexto de “deshielo” tras una llamada telefónica previa que suavizó el tono entre ambos líderes, quienes se habían intercambiado duras críticas: Trump amenazó con acciones militares y calificó a Colombia como “fábrica de cocaína”, mientras Petro denunció “imperialismo” y rechazó intervenciones unilaterales.
La Casa Blanca y Bogotá no han anunciado resultados concretos por el momento, pero el hecho de que la cita se extendiera y transcurriera sin incidentes públicos representa un paso significativo tras un año de desencuentros que incluyeron sanciones, aranceles y revocación de visas.





