Fuerzas conjuntas de Estados Unidos interceptaron este viernes al petrolero Olina en aguas del Mar Caribe, en una operación realizada antes del amanecer y coordinada entre el Departamento de Defensa y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), informó el Comando Sur de EE. UU.
La acción contó con la participación de infantes de Marina que despegaron en helicópteros desde el portaaviones USS Gerald R. Ford para ejecutar el abordaje del buque. En un comunicado, el mando militar estadounidense aseguró que la operación envía un “mensaje claro” de que “no existe refugio seguro para los criminales”, en el marco de los esfuerzos por combatir “actividades ilegales transnacionales” en el hemisferio occidental.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, describió al Olina como parte de la llamada “flota fantasma”, compuesta por petroleros sospechosos de transportar petróleo sometido a embargo que intentan evadir a las fuerzas de EE. UU. mediante cambios de bandera o rutas clandestinas. Según Noem, el buque “había partido de Venezuela antes de ser interceptado”.
La operación se realizó sin resistencia por parte de la tripulación y las autoridades no han precisado el número de detenidos. El abordaje se suma a una serie de interceptaciones recientes de buques vinculados a envíos de crudo sospechados de violar sanciones o realizar actividades ilícitas en la región del Caribe y en rutas marítimas internacionales.
El uso de unidades navales como el USS Gerald R. Ford y la mención de la “flota fantasma” reflejan el enfoque de las fuerzas estadounidenses en reforzar la seguridad marítima y frenar el tráfico ilegal de combustibles en el hemisferio occidental.




