El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) celebrará este lunes 5 de enero una reunión de emergencia para abordar la grave crisis desatada en Venezuela tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura y destitución del presidente Nicolás Maduro.
La sesión, programada para las 10:00 horas (hora local de Nueva York), se llevará a cabo bajo el punto de la agenda “Amenazas a la paz y la seguridad internacionales”. La convocatoria fue solicitada formalmente por Venezuela, con el respaldo de Colombia, Rusia y China, entre otros miembros.
La presidencia rotativa del Consejo corresponde este mes a Somalia. El embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, denunció en una carta oficial la acción como un “flagrante acto de agresión” por parte de Estados Unidos, violatorio del artículo 2 de la Carta de la ONU, y la calificó como una “guerra colonial” destinada a imponer un gobierno títere para el saqueo de los recursos naturales del país, incluidas las mayores reservas de petróleo del mundo.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó alarma por la intervención militar y advirtió que establece un “precedente peligroso” para el orden internacional, instando al diálogo y al respeto de la soberanía.
La operación estadounidense, denominada “Resolución Absoluta”, incluyó bombardeos a instalaciones militares y civiles en Caracas y otras regiones, seguida de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo y conspiración.
El presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos asumirá temporalmente el control del país hasta lograr una “transición segura y adecuada”. Esta será la tercera reunión del Consejo dedicada a la escalada de tensiones entre Washington y Caracas en los últimos meses.
En paralelo, el Papa León XIV expresó hoy durante el Ángelus su “gran preocupación” por la evolución de la situación en Venezuela, llamando a superar la violencia, garantizar la soberanía del país y priorizar el bien del pueblo venezolano por encima de cualquier otra consideración.
La comunidad internacional se mantiene en vilo ante posibles implicaciones regionales, con reportes de movilizaciones en fronteras y declaraciones divididas entre condenas a la intervención y celebraciones por el fin del régimen de Maduro.




