El caos político por el despido de Tillerson pone en riesgo el encuentro Trump-Kim Jong Un
La súbita destitución del secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, ha generado una auténtica conmoción entre los principales aliados de Washington en Asia, donde hasta el gobierno de Japón -el socio más fiel de la nación norteamericana- calificó su cese de "muy lamentable", en palabras del canciller nipón, Taro Kono.
En un reproche tácito a la figura del presidente Donald Trump, cuyo estilo caótico cada día resta más credibilidad a la política exterior estadounidense en la región, Kono alabó el desempeño de Tillerson en especial respecto a la crisis de Corea del Norte que dijo supo afrontar "francamente y con confianza", y pidió que su sucesor, Mike Pompeo, "no se desvíe de la línea marcada" en este asunto.
El relevo en la secretaría de Estado estuvo a punto de frustrar el viaje de la ministra de Asuntos Exteriores surcoreana, Kang Kyun-wha, a EEUU, donde tenía previsto entrevistarse precisamente con Tillerson este viernes para abordar las previstas negociaciones con Kim Jong Un.
Tras reconocer que el periplo se estaba replanteando, horas después la oficina de Kang reconoció que la ministra mantendrá el desplazamiento de 3 días, y sustituirá su cita con Tillerson con una entrevista con el vice Secretario de Estado, John Sullivan.
