Con un asalto policial terminó la toma de rehenes en la sala de conciertos Bataclan, en la capital francesa, dejando un saldo de tres terroristas muertos, en lo que medios locales han denominado “una auténtica carnicería”.
A pesar que se reveló una cifra de 80 muertos en la sala, se espera que en las próximas horas el número aumente, debido a que antes de la irrupción policial se escucharon cinco explosiones y varios disparos.
De acuerdo con diarios europeos, “un periodista que se encontraba en la sala de conciertos señaló que hombres vestidos de negro y con la cara descubierta dispararon indiscriminadamente a su alrededor. El reportero, quien logró huir del auditorio, dijo que al salir vio al menos 20 cadáveres y una gran cantidad de heridos”.
En este sentido, se informó que al momento de ser neutralizados uno de los terroristas se disponía a accionar un cinturón con explosivos, pero se supo que uno de ellos sí logró explosionar un artefacto.
La sala de conciertos se encuentra situada en el número 50 del bulevar Voltaire, en el distrito XI, y esta noche tocaba en ella el grupo Eagle of Death Metal.
Un testigo más declaró que varios encapuchados entraron dentro de la sala de fiesta al grito de “Alahu Akbar” (Alá es el más grande) mientras disparaban con armas automáticas.
Con información de El Mundo
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