El adolescente palestino, cuyo secuestro y asesinato provocaron tres días de violentas protestas, fue quemado vivo, de acuerdo a los resultados iniciales de la autopsia, divulgados el sábado por medios de comunicación palestinos.
Mohamad Abu Khdeir, de 16 años, fue secuestrado en Shuafat, un barrio de Jerusalén Este. Su cuerpo calcinado fue hallado horas más tarde en un bosque al oeste de Jerusalén, en un aparente acto de venganza por el asesinato de tres israelíes.
Los forenses encontraron humo en sus pulmones, lo que significa que estaba vivo cuando fue quemado, informó la agencia Maan, que cita al fiscal general de los Territorios Palestinos, Mohamed Aluweiwi.




