Este sábado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, realizó su décima segunda vista a Puebla para encabezar la entrega de más de 200 viviendas del Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar en el municipio de San José Chiapa. Sede del Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar. Un proyecto que combina vivienda social con infraestructura industrial y que registra un avance superior al 90 por ciento.
Acompañada por el gobernador Alejandro Armenta Mier, la mandataria entregó llaves de alrededor de 240 casas y 577 cancelaciones de hipoteca del Fovissste, junto con la promesa de instalaciones complementarias como una minitienda Súper ISSSTE y un consultorio médico.
El acto estuvo marcado por expresiones de apoyo entre los asistentes, quienes corearon consignas de cariño hacia la presidenta, en un ambiente que buscaba resaltar los avances del gobierno en materia de vivienda digna y desarrollo regional.
Sin embargo, la visita no transcurrió sin tensiones. En el exterior del recinto y durante el discurso de Sheinbaum, se registraron manifestaciones divididas: un grupo de habitantes expresó su rechazo al proyecto del Parque de Economía Circular, mientras otro sector mostró apoyo.
Los opositores al proyecto han manifestado en semanas previas su preocupación por posibles impactos ambientales, uso de agua y afectaciones a tierras ejidales.
En un momento del evento, la presidenta interrumpió su intervención para pedir respeto y silencio. Dirigiéndose a quienes gritaban, solicitó que no lo hicieran, enfatizando la necesidad de un diálogo en calma. “Que no griten”, señaló en tono firme, llamando a la civilidad durante su mensaje.
Más allá de la interrupción, Sheinbaum ofreció escuchar directamente a los opositores al Parque de Economía Circular. Afirmó que el proyecto se está socializando con ejidatarios y comunidades locales, y defendió que no se trata de un “tiradero” de basura, sino de una instalación con tecnología especializada para el aprovechamiento de residuos industriales y urbanos, bajo un esquema de economía circular que no contaminaría ni afectaría de manera indebida las tierras.
“Que no los engañen”, respondió a algunas de las protestas, asegurando que no se quitarán tierras para llevarlo a cabo y que se busca proteger a los ejidatarios de posibles especulaciones inmobiliarias.
La mandataria también había abordado el tema en días previos, pidiendo a los ejidatarios no caer en especulación y destacando que, de requerirse, el uso de agua sería limitado y regulado por la Comisión Nacional del Agua.
El evento combinó el tono festivo por las entregas de viviendas con el reconocimiento de un tema sensible para la región.

