El gobernador Alejandro Armenta Mier lanzó un reto a los colectivos ambientalistas que se oponen al Cablebús: que hagan pública su huella de carbono diaria y demuestren coherencia entre su activismo y sus prácticas personales. El llamado, aclaró el mandatario, no busca la confrontación sino abrir un espacio de colaboración real entre el gobierno y quienes dicen defender el medio ambiente.
Armenta cuestionó la congruencia de quienes critican el proyecto por su impacto en el arbolado urbano sin medir su propio impacto ambiental cotidiano en materia de transporte, consumo energético o manejo de residuos. Al mismo tiempo, ofreció facilitar que los líderes opositores visiten y supervisen personalmente los proyectos ambientales de su administración, incluyendo viveros forestales y acciones de reforestación en Flor del Bosque, Piedras Encimadas y La Malinche.
“Que vengan, que vean, que propongan”, fue el espíritu del mensaje.
El gobernador defendió el Cablebús como una infraestructura sustentable a largo plazo. Al tratarse de un sistema de transporte eléctrico, argumentó, reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero al disminuir el uso de vehículos particulares y la congestión vehicular en la zona metropolitana, generando un beneficio neto ambiental que supera el impacto temporal de la remoción y trasplante de árboles. Recordó que la cifra de ejemplares afectados se ha reducido a menos de 350 gracias a ajustes en el diseño, y que el proyecto contempla la compensación con 10 mil árboles nuevos plantados a lo largo de la ruta.
Armenta también habló de su compromiso personal con la causa ambiental, que dijo sostener desde 1996, y anticipó que al concluir su sexenio continuará sembrando árboles. Pidió a los colectivos opositores que, más allá de las marchas, presenten propuestas constructivas para fortalecer las iniciativas de reforestación y cuidado del entorno.
