El coordinador de gabinete del Gobierno de Puebla, José Luis García Parra, acusó a operadores y activistas vinculados al Partido Acción Nacional (PAN) de intentar lucrar políticamente con la tragedia ocurrida en el bar Sala de Despecho, en la zona de Angelópolis, donde tres jóvenes perdieron la vida y varios más resultaron heridos tras un ataque armado la madrugada del 14 de febrero de 2026.
En declaraciones recientes, García Parra señaló que detrás de convocatorias a marchas por la paz —como la denominada “Marcha por la Paz”— se encuentran figuras y grupos afines al PAN que buscan capitalizar el dolor de las familias y la indignación social por el multihomicidio, en lugar de permitir que la ciudadanía se exprese de manera genuina y pacífica.
“Operadores del PAN intentan lucrar con la tragedia”, afirmó el funcionario, al tiempo que defendió la respuesta inmediata de las autoridades estatales, que lograron la detención de cuatro presuntos implicados (incluido un menor de edad) en cuestión de horas gracias al uso de tecnología, drones y helicópteros.
Agregó que el grupo delictivo “La Barredora” estaría detrás del atentado, y que las investigaciones continúan para capturar a los autores materiales restantes y al posible autor intelectual.
El ataque ocurrió alrededor de las 2:30 horas afuera del establecimiento ubicado sobre Bulevar Osa Mayor, frente a la Estrella de Puebla, cuando un grupo de sicarios en motocicletas abrió fuego contra una camioneta Mercedes Benz en la que viajaban las víctimas. Las personas fallecidas fueron identificadas como Gisele Ortiz Carreto, Joaquín Wirth García y Emmanuel Esteban Campaña Sánchez, jóvenes con estudios profesionales y posgrados, según reportes de familiares y medios locales.
García Parra enfatizó que el gobierno respeta el derecho a la manifestación pacífica, pero rechazó que se utilice el dolor colectivo con fines electorales o partidistas.
“No debe permitirse que se politice de esta manera una tragedia que ha conmocionado a la sociedad poblana”, subrayó.
Hasta el momento, el PAN no ha emitido una respuesta oficial a las acusaciones, aunque algunos sectores de la oposición han promovido concentraciones para exigir justicia y mayor seguridad en la entidad. Las autoridades estatales mantienen que las acciones contra el crimen organizado continuarán con firmeza para evitar que hechos similares se repitan en Puebla.
