El Gobierno de Puebla anunció el rescate integral de la Ex Hacienda Molino de Guadalupe, en el municipio de San Matías Tlalancaleca, un inmueble histórico que será intervenido bajo supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y que contempla la creación de un Museo de Sitio y un Sendero de Paz, con el objetivo de detonar el desarrollo cultural y turístico en la región.
Durante un recorrido por el inmueble, el gobernador Alejandro Armenta Mier destacó que el proyecto se ejecutará con una visión humanista e inclusiva, alineada a la política cultural impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
El mandatario estatal afirmó que los trabajos se realizarán bajo la guía y supervisión del INAH para preservar la cronología histórica y el valor patrimonial del edificio. Subrayó que el propósito central es que los beneficios impacten directamente a la comunidad de Juárez Coronaco y a la cabecera municipal.
En coordinación con la Secretaría de Arte y Cultura, y el cronista del municipio, se construirá un Museo de Sitio dentro del complejo. Además, en el puente de acceso a la ex hacienda se desarrollará un Sendero de Paz.
Rescate con potencial económico y turístico
El delegado del INAH en Puebla, Gustavo Donnadieu Cervantes, señaló que se trata de un inmueble histórico y emblemático que, al ser restaurado conforme a su diseño original, generará una importante derrama económica y un incremento en el flujo turístico hacia la localidad.
Donnadieu Cervantes añadió que el edificio conserva diversas áreas en buen estado, por lo que únicamente se requerirán trabajos complementarios, mismos que se sumarán a las acciones de rescate del río Atoyac.
“Son muy positivos ambos rescates en los que trabaja el Gobierno, tanto del río como de la hacienda”, afirmó la señora Sabeli Díaz, quien recordó que cuando el río estaba limpio representaba una atracción para los visitantes, situación que dejó de ocurrir tras su deterioro.
De esplendor regional a abandono
La Ex Hacienda Molino de Guadalupe fue una de las más grandes y prósperas de la región. Sin embargo, con el paso del tiempo fue destruida; su casco fue utilizado como cuartel por el ejército del general Domingo Arenas y gran parte de sus tierras fueron repartidas entre campesinos, donde se fundaron cinco colonias agrícolas.
Para 1933, el inmueble ya se reportaba como deshabitado y en ruinas.
Gloria Ascencio relató que su hermano mayor trabajó en la ex hacienda cuando aún era un lugar de gran belleza, pero tras la muerte de su propietario quedó en el abandono. Posteriormente, las fábricas ubicadas a un costado dejaron de operar, comenzaron las invasiones y se registró un reparto irregular de tierras.
Con este proyecto, el Gobierno del estado busca no solo recuperar un símbolo histórico de San Matías Tlalancaleca, sino convertirlo en un polo cultural y turístico que reactive la economía local y fortalezca la identidad histórica de la región.













