El arzobispo de Puebla mostró su profunda preocupación y tristeza por el incendio provocado en la Catedral durante la madrugada del sábado 24 de enero de 2026. Dos individuos irrumpieron en el atrio del templo y prendieron fuego a una de sus puertas.
En un mensaje a los feligreses, el arzobispo Víctor Sánchez Espinoza recordó que la Catedral no solo es un lugar sagrado para la oración y el encuentro espiritual, sino también un símbolo de la identidad histórica y cultural de Puebla. Aseguró que cualquier ataque a este tipo de edificios representa una agresión no solo a la fe, sino a la herencia colectiva de todos los poblanos.
Según el informe oficial de la Arquidiócesis, los hechos ocurrieron cerca de las 2:00 horas, cuando los atacantes saltaron las rejas del atrio desde la zona del zócalo y se dirigieron a una de las puertas del templo, donde iniciaron el incendio.
Rápidamente, unidades de Protección Civil, Bomberos y policía acudieron al lugar para controlar las llamas, evitando que el fuego se expandiera hacia el interior de la Catedral.
El arzobispo expresó su agradecimiento por la pronta actuación de las autoridades, destacando la colaboración de las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia para evitar daños mayores. También renovó el llamado a toda la comunidad a ser “constructores de paz”, instando a trabajar en la regeneración social y en el fortalecimiento de los lazos comunitarios.
En su intervención, el líder religioso resaltó que las puertas de la Catedral tienen un profundo significado, especialmente en el contexto del Jubileo de la Esperanza. Estas puertas no solo representan la misericordia de Dios, sino que son un símbolo de unidad para los pobladores de Puebla, quienes consideran cada acceso como un tesoro de valor incalculable.
Hizo hincapié en que la Catedral es un legado histórico que debe ser protegido y valorado. Desde la época del noveno obispo de Puebla, don Juan de Palafox y Mendoza, este templo ha sido testigo de innumerables momentos cruciales en la historia de la ciudad. Por ello, pidió que se le brinde el respeto y cuidado que merece, como parte integral de la identidad cultural de Puebla.
En cuanto a los rumores sobre posibles modificaciones en la estructura de la Catedral, el arzobispo aclaró que los trabajos que se están llevando a cabo corresponden a un mantenimiento autorizado por el INAH, que incluye restauraciones en las lajas y el sistema de drenaje, desmintiendo cualquier afirmación sobre un reemplazo de estos materiales por adoquines.






