El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del periodismo, la defensa irrestricta de la libertad de expresión y una relación basada en el respeto con las comunicadoras y los comunicadores, al anunciar la creación de la Casa del Periodista, un proyecto que busca dignificar y respaldar al gremio, especialmente a quienes ejercen desde la base y en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Durante un encuentro con representantes de los medios de comunicación, el mandatario estatal subrayó que su administración concibe al periodismo como un pilar indispensable para la vida democrática del estado y que gobernar implica, necesariamente, comunicar con transparencia y responsabilidad.
Casa del Periodista: un espacio para el periodista de a pie
Como eje central de su política de atención al gremio, Alejandro Armenta anunció que la Casa del Periodista será entregada el próximo 7 de junio, en el marco del Día de la Libertad de Expresión, y que actualmente existen cuatro opciones de inmuebles que serán evaluadas jurídica y técnicamente para determinar la más viable.
“He instruido al secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, para que me presente propuestas de edificios. Ya tenemos cuatro opciones que analizaremos jurídicamente para que este espacio pertenezca a la base, al periodista de a pie”, señaló el gobernador.
El titular del Ejecutivo estatal precisó que este espacio no será un ente político ni un instrumento de control, sino un centro de atención integral que ofrecerá asesoría jurídica, servicios médicos, capacitación, conectividad y apoyo inmediato a comunicadoras y comunicadores cuyos derechos sean vulnerados.
“El objetivo es que cuando se vulneren los derechos de un periodista, haya un abogado que lo defienda”, afirmó Armenta, al destacar que se dará atención prioritaria a periodistas en situación de riesgo, abandono o precariedad laboral.
Asimismo, hizo un llamado a que sean los propios periodistas quienes se organicen de manera independiente para gestionar y dar vida a este espacio, evitando la intervención de grupos de poder o intereses ajenos al gremio.
Respeto irrestricto a la libertad de expresión
En su mensaje, el gobernador reiteró que en su administración no habrá censura ni coacción contra el ejercicio periodístico, incluso frente a críticas o señalamientos directos hacia su gobierno.
“Puedo no estar de acuerdo, pero la defiendo, la respeto y la promuevo”, expresó, al subrayar que la libertad de expresión es un derecho que nunca debe ser limitado, siempre dentro del marco legal.
Armenta también señaló que su gobierno será respetuoso de la crítica, aunque ejercerá el derecho de réplica como una herramienta legítima para combatir la desinformación y fortalecer la rendición de cuentas, bajo la premisa de que “gobernar es comunicar”.
La visión de Alejandro Armenta sobre el periodismo
El mandatario estatal reconoció públicamente el trabajo profesional de las y los periodistas que cubren la fuente gubernamental, a quienes expresó su respeto, admiración y reconocimiento por su contribución al ejercicio de la vida pública y democrática del estado.
En ese mismo sentido, la titular de la Coordinación de Comunicación Social, Claudia Hernández Medina, destacó que comunicar es “una pasión y un compromiso” que implica colocar a la noticia en el centro, priorizando el derecho de la sociedad a estar informada de manera clara y objetiva.

Claudia Hernández Medina, titular de la Coordinación de Comunicación Social del Gobierno del estado de Puebla. Foto: Anel Esgua EsImagen
Ambos funcionarios coincidieron en que fortalecer al periodismo es una condición indispensable para una democracia funcional, y que la relación entre gobierno y medios debe sustentarse en el respeto mutuo, la libertad de expresión y la responsabilidad social.
Con la creación de la Casa del Periodista, el Gobierno de Puebla busca sentar un precedente en la relación entre el poder público y la prensa, consolidando una política pública orientada a la protección de los derechos humanos, la libre manifestación de las ideas y el reconocimiento del papel fundamental del periodismo en la transformación del estado.







