Después de 37 años de existencia, este domingo marca el fin de una era para uno de los recintos emblemáticos de la capital poblana: la Plaza de Toros “El Relicario”, inaugurada en 1988, comenzó su demolición para dar paso al moderno Fórum “Pensar en Grande”, un proyecto impulsado por el Gobierno del estado que busca transformar el espacio en un centro multifuncional para eventos culturales, artísticos y deportivos.
Ubicada en la zona de Los Fuertes, junto al Centro Expositor, “El Relicario”, también conocida como “Joselito Huerta” en honor al torero poblano, fue un ícono de la tauromaquia en Puebla durante décadas. Construida con una estructura metálica portátil y con capacidad para alrededor de 4 mil 500 espectadores, albergó corridas de toros, eventos de lucha libre, conciertos y espectáculos masivos. Sin embargo, desde la prohibición de las corridas de toros en el estado en años recientes, el recinto permaneció mayormente inactivo, agravado por daños estructurales que lo declararon de alto riesgo.
El gobernador Alejandro Armenta Mier anunció el proyecto en noviembre de 2025, enfatizando que no se trataría de una remodelación, sino de una construcción completamente nueva con inversión mixta (pública y privada). El Fórum “Pensar en Grande” tendrá capacidad para 7 mil 500 personas y contará con tres configuraciones versátiles: palenque, arena multifuncional y lienzo charro techado, único en su tipo en México. Incluirá mejoras como más de 117 sanitarios, áreas de alimentos y bebidas en tres niveles, accesos peatonales amplios y una manga charra reglamentaria de 60 metros.
La demolición forma parte de un plan que prevé la conclusión de las obras en julio de 2026. El nuevo recinto busca posicionar a Puebla como un referente nacional en espectáculos masivos, albergando eventos como la Feria de Puebla, Fiestas Patrias y festivales navideños.
Aunque el proyecto ha sido bien recibido por sectores que ven en él un impulso al turismo y la economía, generó controversia entre el gremio taurino, que protestó en noviembre de 2025 para preservar el legado cultural de “El Relicario”. Autoridades han aclarado que el deterioro estructural hacía imposible su conservación segura.
Con esta transformación, Puebla dice adiós a un capítulo de su historia taurina y abre las puertas a una nueva etapa de entretenimiento moderno y diversificado.


