Datos revelados por el periodista Carlos Jiménez (La Razón) a partir de una solicitud de información pública sobre la muerte del menor, José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, sostienen éste falleció a consecuencia de un cohetón, de acuerdo con el peritaje efectuado por la División Científica de la Policía Federal.
Dicho estudio fue certificado por la Secretaría de Gobernación y la Comisión Nacional de Seguridad, a partir de la colaboración de 12 peritos de varias disciplinas.
Esta información desmintió las versiones de los participantes en los hechos violentos del 9 de julio pasado, mismos que se dieron en la Autopista Atlixcáyotl.
En este sentido, el reporte señaló que las lesiones provocadas al cráneo del menor fueron efectuadas por un artefacto que ocasionó una onda expansiva.
La investigación concordó que las lesiones son similares a las que un elemento estatal sufrió y que absorbió su casco, no sin tener que acudir a un nosocomio para atenderlo.
Cabe destacar que según versiones de diarios locales, el titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Raúl Plascencia Villanueva, entregará el dictamen oficial del zafarrancho hasta el mes de octubre.
Por lo que no será en los primeros días de septiembre, como se había mencionado previamente.




