El delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Lorenzo Rivera Sosa, indicó la necesidad de reubicar a 132 familias que habitan en la periferia de un cerro en Tlaola.
En entrevista, previo al anuncio de la construcción de 350 viviendas dignas destinadas para la población indígena de San Miguel Canoa y San Andrés Azumiatla, realizado por el edil, José Antonio Gali Fayad, el secretario de Desarrollo Social, Luis Banck; el encargado de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), Juan José Tapia, Rivera Sosa, expresó que la gran mayoría de las familias que se encuentran asentadas en zona consideradas como de riesgo se niegan a ser desalojadas.
Pese a que han sido notificadas del peligro que representa seguir en dichos lugares, dijo que las familias se resisten a aceptar una reubicación.
Empero, Rivera Sosa, ignoró el número de familias que se encuentran en esta condición y sostuvo que es tarea del gobierno del estado y los municipios tener las cifras y las áreas donde se hallan asentadas, principalmente, Protección Civil.
