Deberán existir acciones legales que apoyen a los niños que prestan sus servicios dentro del sector productivo, consideró el presidente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Thomas Wissing, al señalar que en México dos terceras partes de los infantes que laboran no reciben un salario fijo, porque trabajan directamente con algún familiar.
De los niños que laboran el 66 por ciento combina esta actividad con sus estudios, ilustró durante la inauguración del Subcomité Sectorial de la Secretaría de Competitividad, Trabajo y Desarrollo Económico (Secotrade).
“Aproximadamente un millón son menores de 14 años, que es la edad mínima que se marca para trabajar; se estima que 2 millones de niños laboran en edades permitidas por la ley, pero no en las condiciones establecidas por ésta”, argumentó.
La mayoría de los infantes que trabajan lo hacen desarrollando alguna actividad agrícola, lo cual representa un grave peligro para su integridad física, por ello y por diversos riesgos que corren lo menores será necesario que se retome la iniciativa que contempla subir a 15 años la edad mínima para que una persona pueda laborar.
