Con todo y deuda que supera los 700 millones de pesos, el organismo operador de Carreteras de Cuota (CC) quedó fusionado a la Secretaría de Infraestructura, lo que obligó en las últimas dos semanas a reducir el número de personal y prescindir de los servicios de 70 trabajadores, con la intención de hacer más con menos recursos.
El secretario de Infraestructura en el estado, José Antonio Gali Fayad, confirmó que paulatinamente se ha ido incorporando el organismo que, desde la administración de Melquiades Morales Flores, operó con suficiencia financiera que lo llevó a bursatilizar sus ingresos para ejecutar diversas obras que, en aquel entonces, hacía la administración estatal.
Descartó la intención de desaparecer de “un plumazo” a Carreteras de Cuota, toda vez que hay una deuda que tendría primero que pagarse y luego pensar en una eliminación. Lo que se busca –dijo-, por propuesta del gobernador, es terminar con la burocracia y hacer más con menos.
En torno a la deuda contraída por el organismo, la cual asciende a 720 millones de pesos, refirió que el gobierno del estado ha hecho una reestructuración y reiteró que no existe, por el momento, la intención de desaparecer a esta área, sino por el contrario, hacerla eficiente y complementar los trabajos de la Secretaría de Infraestructura con Carreteras para atender las autopistas Puebla-Teziutlán y Puebla-Huauchinango, así como la Vía Atlixcáyotl.
Al respecto, el director del organismo, Daniel Ortiz y Caso, confirmó que debido a esta fusión se han realizado recortes de personal (de confianza y por honorarios) e, incluso, se dejaron las oficinas que se rentaban en un edificio de la zona de Angelópolis para trasladarse a lo que se conoce como el inmueble de Casa Blanca, propiedad de esta misma dependencia.
