La artista, escritora, ilustradora y activista franco-iraní Marjane Satrapi, autora de la célebre novela gráfica Persépolis, falleció a los 56 años, según confirmó el gobierno de Francia a través de un comunicado difundido por el Palacio del Elíseo.
Reconocida internacionalmente por su trabajo literario y cinematográfico, Satrapi alcanzó notoriedad mundial con Persépolis, una serie de novelas gráficas autobiográficas publicadas en el año 2000, en las que narró su infancia y adolescencia en Irán durante y después de la Revolución Islámica de 1979.
El gobierno francés describió a la autora como una figura destacada de la cultura francesa y una artista comprometida con la libertad, cuyo trabajo logró conectar con lectores de distintas partes del mundo. El presidente francés, Emmanuel Macron, también rindió homenaje a Satrapi y destacó que convirtió su experiencia personal en una historia de alcance universal.
De acuerdo con un comunicado difundido por allegados de la autora, Marjane Satrapi murió “de tristeza” más de un año después del fallecimiento de su esposo, Mattias Ripa, productor, actor y director sueco que colaboró en diversos proyectos de la artista. En publicaciones recientes en redes sociales, Satrapi había expresado el profundo dolor que le provocó la pérdida de quien definió como “el amor de su vida”.
Nacida en 1969 en Rasht, al norte de Irán, Satrapi creció en Teherán y vivió de cerca las transformaciones políticas y sociales derivadas de la instauración de la República Islámica. A los 14 años se trasladó a Austria y posteriormente se estableció en Francia, país donde desarrolló gran parte de su carrera artística.
La adaptación cinematográfica de Persépolis, codirigida por la propia Satrapi y Vincent Paronnaud, obtuvo el Premio del Jurado en el Festival de Cannes en 2007 y fue nominada al Oscar a Mejor Película de Animación.
Además de su trabajo como autora y cineasta, Satrapi fue una activa defensora de los derechos humanos, la libertad y los derechos de las mujeres. En 2024 recibió el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, reconocimiento que destacó su papel como una voz esencial en la defensa de la libertad y la dignidad humana.
