El productor mexicano Pedro Torres, una de las figuras más influyentes y visionarias de la televisión nacional, falleció este viernes a los 72 años, tras enfrentar durante meses un delicado estado de salud derivado de esclerosis lateral amiotrófica (ELA). La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado difundido en redes sociales, en el que solicitaron respeto y privacidad durante el duelo.
“Con profundo pesar, la familia Torres Castilla comparte la noticia del fallecimiento de nuestro querido Pedro Torres Castilla, quien partió el día de hoy en paz, tranquilo y lleno de fe”, se lee en el mensaje firmado por sus hijos Apolonia, Pedro Antonio y Emilia Torres. En el mismo texto, destacaron que el productor estuvo rodeado del amor de su familia hasta el último momento y agradecieron las muestras de cariño y solidaridad recibidas durante su enfermedad.
La familia informó que el velorio se realizará de manera privada y que más adelante se darán a conocer los detalles de las misas que se oficiarán en su memoria.
Una batalla silenciosa contra la ELA
Aunque no se precisaron detalles médicos, el fallecimiento de Pedro Torres estaría relacionado con la esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa incurable que afecta las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal, provocando un deterioro progresivo de las funciones musculares. Su expareja, la actriz Lucía Méndez, había señalado previamente que el productor atravesaba una etapa “muy complicada”, pero la enfrentaba con serenidad y acompañamiento tanatológico y espiritual.
¿Quién fue Pedro Torres?
Pedro Torres Castilla nació el 21 de febrero de 1953 en Saltillo, Coahuila. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Anáhuac y continuó su formación en la London International Film School. Inició su carrera profesional en 1975 como camarógrafo en los Estudios Churubusco, para después consolidarse como productor y creativo.
Fue una pieza clave en la modernización del entretenimiento televisivo en México, particularmente en Televisa, donde introdujo una estética internacional, edición dinámica y un lenguaje visual cinematográfico que marcó época. Su nombre quedó inscrito en la historia de la televisión por ser el responsable de traer el reality show “Big Brother” a México, un formato que revolucionó la manera de consumir televisión abierta a partir de los años 2000.
Además, fue director general de Endemol México, desde donde impulsó la adaptación de formatos internacionales de gran éxito, y fundó la empresa Curiosity, enfocada en la producción de contenidos digitales y multiplataforma, anticipándose a tendencias que hoy dominan el ecosistema audiovisual.
Huella en la música, la ficción y los noticiarios
La influencia de Pedro Torres trascendió los realities. En el ámbito musical, fue el cerebro creativo detrás de videoclips icónicos, como “La Incondicional”, “No sé tú” y “La media vuelta” de Luis Miguel, así como “Azul” de Cristian Castro, entre muchos otros. Estos trabajos elevaron el estándar del videoclip en español y consolidaron una narrativa visual sofisticada.
En televisión, produjo y dirigió series emblemáticas como “Mujeres Asesinas”, además de participar en proyectos de ficción y programas especiales. También dejó su sello en el terreno informativo, al colaborar en producciones clave que modernizaron el formato de los noticiarios y los especiales conmemorativos de Televisa.
Un legado que sigue vivo
Pedro Torres fue reconocido como un estratega creativo y visionario, capaz de fusionar información, espectáculo y mercadotecnia en un estilo que hoy es parte del estándar televisivo. Aunque siempre evitó el protagonismo mediático, su influencia detrás de cámaras fue determinante para varias generaciones de productores y creadores.
La noticia de su muerte ha generado numerosas reacciones en el medio artístico y televisivo, donde colegas y figuras públicas lo recuerdan como el hombre que cambió la forma de hacer televisión en México. Su legado permanece vivo en los formatos, la estética y la narrativa audiovisual que hoy se dan por sentados en la pantalla chica.





