A sus 34 años es que la actriz Jennifer Love Hewitt ha descubierto lo que significa ser una mujer sexy, todo gracias a su participación en la serie The Client List, la cual protagoniza, dirige y produce.
Cuando estaba en sus 20, dice, no sabía qué tan sexy o bonita podría considerarse, pero ahora ha decidido explotar su sensualidad.
“Ser sexy es divertido. Mi personaje de Riley Parks llegó en el momento perfecto de mi vida. Cuando eres joven no sabes exactamente lo que significa ser sexy. He interpretado papeles que la gente considera así, pero realmente no lo entendía hasta que cumplí 30 años.
“La sensualidad es algo particular, por lo mismo, es diferente para cada mujer. Lo interesante es que Riley es sexy de manera distinta para cada cliente y, sobre todo, intenta mantener viva su sensualidad a pesar de ser madre de dos niños. Yo aún intento entender lo que significa y me alegro que este personaje haya llegado a mí en este momento, si hubiera sido en mis 20, creo que me hubiera confundido”, comentó la actriz en entrevista con Sony.
Ya entendió el concepto sensual
Y aunque no ha encontrado una respuesta definitiva a lo que significa ser sensual, asegura que poco a poco ha comprendido el concepto.
“Sigo aprendiendo que la sensulidad viene del interior. Debes estar mentalizada en sentirte sexy. Obviamente el empaque exterior ayuda. Pero creo que el sentirse sexy es engañoso para las mujeres. Para los hombres significa verse bien. Ellos no compran un vestuario completo para seducir, así que para nosotras el primer paso es creérnoslo. Los aditamentos son sólo para la diversión”, agregó.
En ese sentido, la actriz, que interpreta a una sexy masajista en la serie, cuya segunda temporada inicia por Sony mañana las 22:00 horas, señala que en estos momentos de su vida se siente completamente a gusto con su anatomía.
“En este punto de mi vida, tengo que sentirme a gusto con mi cuerpo, porque está en todos lados. Es algo sobre lo que la gente quiere hablar y lo entiendo, porque de eso se trata el programa. Pero definitivamente hay días en los que me encantaría estar en un parque vistiendo unos cómodos pants”, confesó.
Y aunque en el programa se explota el lado sensual de la protagonista, ella asegura que también ha incrementado el poder de la mujer, hecho que su audiencia femenina agradece.
“No hay muchos programas como el nuestro en la televisión. Lo que me encanta de Riley es el reto que asumimos al incrementar su poder y creo que hemos triunfado al hacerlo. Ella está en control de lo que sucede en los salones de masaje, porque nunca ha intentado que un hombre se le acerque, pues tiene su propio drama en casa (su marido la abandonó).
“Lo que ella busca es ofrecer un servicio que le permita cuidar de sus hijos. De hecho, está aprendiendo de sí misma y de su sexualidad. Me fascinan las conversaciones que hemos provocado entre la gente. Es divertido viajar y ver lo mucho que se han abierto los países para hablar de la sexualidad”, agregó.
Es masajista no prostituta
En opinión de la actriz, los juicios que se hicieron acerca de The Client List, cuando ésta inició en abril del año pasado, fueron erróneos, pues la gente señalaba que más allá de una masajista, que ayudaba a sus clientes a tener un final feliz, se trataba de una prostituta.
“Creo que en Estados Unidos la gente se crea conflictos a sí misma por ser tan cerrados de mente. Opino que aquellas cosas que antaño eran consideradas un tabú, han ido perdiendo ese estigma, la cuestión sólo es abrir nuestras mentes y hablar de todo.
“¿Está bien que David Beckham se muestre en boxer y a mí quieran cubrirme por aparecer en sostén y ropa interior? Considero que es algo que debemos cambiar, y confío en que poco a poco, nosotros logremos que la gente se sienta más cómoda”, indicó Love Hewitt.
Si bien la también protagonista de series como Ghost Whisperer es la fantasía de muchos hombres alrededor del mundo, Jennifer asegura que al menos entre el equipo de producción del programa, el que muestre sus curvas ya no es una novedad.
“Lo bueno es que llevamos ya nueve años trabajando. A estas alturas ya no hay ningún tipo de vestuario que me ponga que los pueda sonrojar. De hecho, los hombres de la producción se emocionan más ante la perspectiva de que haya nuevas chicas en el set. Ya no es raro en absoluto, de todos modos, todos tienen esposas, novias e hijos, así que no hay ningún problema. Todo el mundo se siente a gusto y a mí no me crea ningún conflicto”, añadió.
En la segunda temporada de The Client List, Jennifer realiza triple labor, pues además de protagonista, es productora y directora de la misma.
“Amo dirigir. Trato de no emocionarme o hacer muy cursi el programa, tal vez soy algo mandona, pero sólo así salen las cosas. La idea de dirigir me encantó porque después de tanto tiempo en el negocio empecé a preguntarme qué más podía hacer. Además de cocinar, no tengo más herramientas que lo que he aprendido de la industria. Amo no estar todo el tiempo ante las cámaras y aplicar lo que he aprendido cómo actriz. Es un sentimiento muy poderoso”, finalizó.
