La diseñadora de modas Stella McCartney recibió ayer de la reina Isabel II la medalla Oficial de la Orden del Imperio Británico, por su aportación a la moda.
La hija del ex Beatle Paul McCartney estaba tan contenta por el hecho que dijo que la reina Isabel II era muy chic y que hasta le había dado su tarjeta.
“Debes estar muy ocupada”, dijo la reina, “no tanto como usted”, contestó Stella, enfundada en un traje de saco y falda de tubo azul de su propia firma, el cabello recogido y un tocado de red de Cartier.
“Me siento muy orgullosa y emocionada de estar aquí”, afirmó la diseñadora con su medalla en las manos.
“Me siento increíble. Le dije a la reina que había diseñado el uniforme para su nación”, comentó McCartney a varios medios ingleses, quien hizo el vestuario para los equipos británicos de las Olimpiadas y los Paralímpicos de Londres 2012.
Stella McCartney, de 41 años, acudió al Palacio de
Buckingham acompañada de su esposo Alasdhair Willis. Se inició en el mundo de la moda a los 13 años, cuando confeccionó su primera chaqueta y ha asegurado en varias ocasiones que habría sido una famosa diseñadora de moda, incluso si su padre no hubiera sido Paul McCartney.
En 1995 se graduó como diseñadora y en su primer desfile sus diseños fueron portados por las modelos Naomi Campbell y Kate Moss.
En 2004 colaboró con famosos como Madonna para quien diseñó el vestuario de su Re-Invention Tour.
Ese mismo año también lanzó una línea de ropa deportiva femenina en colaboración con Adidas.
La condecoración del Orden del Imperio Británico se da, a nombre del rey de Inglaterra, a personas que hayan hecho algo que honre al Reino Unido.
Existen cinco órdenes: Miembro, Oficial (Stella), Comendador, Caballero o Dama Comendador y Caballero o Dama de la Gran Cruz
