La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) ratificaron un paro nacional con bloqueos en carreteras federales que iniciará el lunes 6 de abril de 2026, primer día hábil tras el periodo vacacional de Semana Santa. La movilización, que podría extenderse de forma indefinida, busca presionar al Gobierno federal por el incumplimiento de acuerdos firmados en noviembre de 2025 y ante la persistente inseguridad en las vías de comunicación.
David Estévez Gamboa, presidente nacional de la ANTAC, y líderes del FNRCM —entre ellos Baltazar Valdez Armentia— encabezan la convocatoria, junto a otras organizaciones aliadas como el Movimiento Agrícola Campesino (MAC) en protestas previas. Según Estévez Gamboa, “son los acuerdos incumplidos que se firmaron en noviembre del 2025” y “el problema del combustible. Cada vez se aprieta más al pueblo […]. Lo más importante es que los asaltos, la inseguridad, la extorsión, no vemos ninguna reducción de nada”.
Los manifestantes exigen mayor seguridad en carreteras, reducción de extorsiones y homicidios contra transportistas, infraestructura adecuada, precios de garantía para granos básicos (como maíz), apoyos directos al campo y medidas para la soberanía alimentaria.
Entre las vías de mayor riesgo se encuentran las autopistas México-Querétaro, México-Cuernavaca, México-Pachuca y México-Puebla, así como tramos en estados como Sonora, Sinaloa, Zacatecas, Michoacán, Jalisco y Guanajuato. También se anticipan afectaciones en cruces fronterizos, como el de Ciudad Juárez, Chihuahua, y posibles cierres en puertos y accesos estratégicos. Las organizaciones advierten que la protesta podría replicarse en entre 23 y 28 entidades del país, con bloqueos que iniciarían alrededor de las 7:00 horas y podrían prolongarse más de 10 horas o de manera indefinida, similar al paro de noviembre de 2025 que paralizó rutas clave durante tres días y generó escasez de combustible en varias regiones.
La fecha se eligió deliberadamente después de Semana Santa para no afectar el flujo vacacional, pero impactará el regreso de miles de automovilistas y el transporte de mercancías.
“El paro va a ser indefinido. Esto es muy lamentable, porque la vez pasada que fueron tres días, ya se empezaba a ver la escasez de combustible en varios estados”, señaló Estévez Gamboa. Los convocantes han indicado que mantendrán las acciones “hasta que haya acuerdos concretos” y han descartado nuevas mesas de diálogo sin resultados tangibles.
El Gobierno federal, a través de la Secretaría de Gobernación (SG), respondió que “carecen transportistas y agricultores de motivos para nueva protesta”. En un comunicado, la dependencia aseguró que se han alcanzado “acuerdos relevantes, muchos de los cuales han tenido respuesta, mientras otros continúan en proceso conforme a los tiempos administrativos y operativos correspondientes”. La SG destacó la existencia de “canales de comunicación directa y mesas de trabajo interinstitucionales” y reiteró su “disposición permanente al diálogo abierto, respetuoso e institucional”. No obstante, los organizadores del paro sostienen que persiste el incumplimiento de compromisos previos y han dado un ultimátum implícito tras una reunión reciente con funcionarios de la Presidencia y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
Hasta el cierre de esta edición, ni la ANTAC ni el FNRCM han publicado el listado definitivo de puntos de bloqueo, pero han llamado a la ciudadanía a evitar viajar por carretera el lunes 6 de abril.
Autoridades de Capufe y Guardia Nacional se encuentran en alerta para mitigar afectaciones al tráfico.
