La rosca de Reyes es uno de los símbolos más representativos del Día de Reyes en México, una tradición que combina elementos religiosos, gastronómicos y culturales. Su impacto en la sociedad mexicana es tal que año con año se llegan a vender hasta 4 millones de roscas, lo que implica ingresos de 2 mil 250 millones de pesos.
El maestro Vladimir Barra Hernández, coordinador de la Licenciatura en Administración Turística y de la Hospitalidad de la Ibero Puebla, explicó que su origen atraviesa distintas épocas y ha evolucionado con el tiempo, manteniendo un profundo significado comunitario que une a las familias cada 6 de enero.
El académico señaló que la forma redonda de la rosca ha sido interpretada de dos maneras principales: para algunas personas simboliza la corona de los Reyes Magos; para otras, el amor eterno de Dios. Los frutos secos y dulces cristalizados que la adornan representan las joyas de una corona real, otorgándole un valor simbólico que acompaña a su elaboración tradicional.
En su interior se esconden las figuras del Niño Jesús. Quienes lo encuentran al partir la rosca asumen el papel de padrinos o madrinas, una responsabilidad que en la cultura mexicana implica vestir al Niño Dios y llevarlo a la iglesia para su bendición el Día de la Candelaria; y, por supuesto, compartir tamales el mismo 2 de febrero.
El maestro Barra Hernández explicó que, originalmente, compartir un pan redondo marcaba el cierre de un ciclo y el inicio de otro. Con el tiempo, tanto la forma como los significados asociados a la rosca han cambiado, reflejando transformaciones en las prácticas sociales y en las creencias religiosas.
Sin embargo, su esencia permanece: la rosca de Reyes es un puente entre pasado y presente, una expresión viva de la mezcla cultural que caracteriza a México y un recordatorio del sentido de comunidad que une a familias y amistades alrededor de esta celebración. Desde la Ibero Puebla, el académico deseó un feliz Día de Reyes e invitó a disfrutar de este bocadillo tradicional en todas las variedades que hoy están al alcance de las familias mexicanas.
Escucha al maestro Vladimir Barra Hernández.



