El paro estudiantil en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) llega este viernes a su quinto día, consolidándose como una de las mayores movilizaciones en la historia reciente de la institución. Con el 98% de las unidades académicas sumadas al movimiento, los estudiantes han reforzado sus exigencias y avanza el establecimiento de mesas de diálogo con las autoridades universitarias.
Los estudiantes han expresado sus demandas a través de pliegos petitorios, en los que destacan la mejora de condiciones académicas y de infraestructura, el combate al acoso dentro de la universidad y la regularización de prácticas profesionales. La comunidad estudiantil ha reiterado su compromiso con una protesta pacífica y organizada, estableciendo filtros de acceso en Ciudad Universitaria (CU) para evitar la infiltración de grupos de choque que, de acuerdo con los manifestantes, estarían bajo el mando de Rodolfo Zepeda, presuntamente vinculado con Alfonso Esparza Ortiz, exrector de la universidad.
Avance en mesas de diálogo
En un esfuerzo por atender las exigencias, la directora interina de la Facultad de Medicina, Claudia Teresa Cedillo, encabezó las primeras mesas de trabajo con estudiantes de distintas licenciaturas. Se programaron ocho reuniones en las que se abordaron temas como servicio social, prácticas profesionales, rezago académico, infraestructura y atención a denuncias de acoso. En estas sesiones participaron autoridades de la Defensoría de los Derechos Universitarios, la Dirección Institucional de Igualdad de Género y otras instancias académicas.
Participación de las autoridades y el papel del abogado de la BUAP
Durante una asamblea en la explanada de Rectoría, el asesor jurídico de la BUAP, Jorge Pinto Tepoxtecatl, representó a la institución y escuchó las peticiones estudiantiles. Aseguró que no habrá represalias contra quienes participan en el paro y destacó la importancia del diálogo para encontrar soluciones.
Tras las conversaciones con los estudiantes, Pinto Tepoxtecatl pidió a la Dirección de Apoyo y Seguridad Universitaria (DASU) el retiro de candados y cadenas de los principales accesos de Ciudad Universitaria, con la finalidad de que los estudiantes se manifestaran libremente.
Por su parte, la rectora Lilia Cedillo Ramírez reconoció la legitimidad de las demandas y enfatizó que la BUAP trabaja en un diagnóstico para atenderlas. En un mensaje dirigido a la comunidad universitaria, reafirmó su compromiso de mejorar las condiciones académicas y garantizar la seguridad dentro de la institución.
Preparatorias se suman a la movilización
Este viernes, el movimiento estudiantil podría ampliarse aún más con la incorporación de estudiantes de diversas preparatorias de la BUAP. Se prevé que alumnos de la Preparatoria Benito Juárez, Preparatoria Calderón, Preparatoria Emiliano Zapata, Preparatoria Lázaro Cárdenas del Río y la Preparatoria 2 de Octubre marchen al mediodía hacia Ciudad Universitaria para expresar su apoyo a la causa.
El movimiento estudiantil continuará en discusión interna hasta el viernes, cuando cada facultad nombrará representantes y presentará pliegos petitorios definitivos. Se espera que las negociaciones continúen con la presencia del abogado de la BUAP en la Torre de Gestión a las 12:00 horas.
Aunque la universidad aún no ha declarado oficialmente el paro, los estudiantes insisten en su solicitud para evitar afectaciones académicas a quienes participan en la protesta. El desenlace de esta movilización dependerá de los acuerdos que se logren en los próximos días entre la comunidad estudiantil y las autoridades universitarias.