Lo anterior, luego del homicidio de Karina de los Ángeles Ruiz Ruiz y Alexandro Agustín Tello Olmedo, padres de familia del Instituto Oriente, cuyos cuerpos fueron localizados en el paraje La Rinconada, en el municipio de Chignahuapan, tras haber sido reportados como desaparecidos el pasado 19 de febrero en la colonia Bella Vista.
El académico calificó como “muy lamentables” estos hechos y señaló que se suman a otros acontecimientos violentos ocurridos en la última semana, entre ellos la balacera registrada en el bar Sala de Despecho, donde murieron tres personas, incluida una exalumna de la Ibero Puebla.
“Algo está fallando en la estrategia conjunta entre los tres órdenes de gobierno: federal, estatal y municipal. Se habla de coordinación, pero los resultados muestran que debemos revisar lo que no está funcionando”, sostuvo.
Guevara Sanginés hizo un llamado a impulsar un acto de justicia restaurativa como comunidad jesuita académica y a no permitir que estos casos se normalicen. Subrayó que la impunidad es el primer obstáculo para atender de fondo la problemática de violencia y prevenir que se repita.
Asimismo, reiteró que la academia está dispuesta a colaborar con propuestas, análisis e inteligencia para fortalecer las acciones de prevención. “No solamente la Ibero, sino todas las universidades podemos aportar desde nuestro ámbito para anticipar y evitar estos actos”, afirmó.
Finalmente, informó que se impulsa una iniciativa de recaudación de fondos para apoyar a los hijos que quedaron en la orfandad y recordó que, por su vínculo con el Instituto Oriente, cuentan con el derecho a una beca automática para continuar sus estudios en la Universidad Iberoamericana Puebla, como parte del respaldo institucional a la comunidad afectada.
