Se deben adoptar medidas para proteger y garantizar el derecho a la salud, pide la Ibero
La Universidad Iberoamericana Puebla, hace un llamado al Gobierno en sus tres diferentes niveles a adoptar medidas.
Frente a la propagación del COVID-19, el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría S.J. de la Universidad Iberoamericana Puebla, hace un llamado al Gobierno en sus tres diferentes niveles a adoptar medidas para proteger y garantizar el derecho a la salud de sectores de la población en situación de vulnerabilidad.
Ante el actual escenario de propagación del COVID-19, resulta imprescindible y urgente que el Gobierno en sus tres diferentes niveles adopte medidas reforzadas y diferenciadas para proteger y garantizar el derecho a la salud de sectores de la población que se encuentran en situación de vulnerabilidad, entre otras:
Reforzar las medidas de control sanitario y de atención médica en los pueblos y comunidades indígenas, así como impulsar campañas de información sobre el COVID- 19, las cual deberá implementarse en sus propias lenguas originarias.
Impulsar campañas con información accesible para las personas con diferentes tipos de discapacidad, incluyendo servicios de subtitulaje y Lengua de Señas Mexicana.
Asegurar el derecho a la salud de personas privadas de libertad, asegurando que en caso de enfermedad no se utilicen medidas punitivas, como la utilización de celdas de aislamiento, sino aislamiento clínico que asegure el goce de derechos y acceso a servicios.
Reforzar las medidas de control sanitario y de atención médica en los espacios de espera de clínicas y hospitales; en las estaciones migratorias; en albergues y centros de asistencia social para niños, niñas y adolescentes, personas con discapacidad, personas adultas mayores y personas en situación de calle. Garantizar que la población que no tiene acceso al agua y saneamiento como personas en situación de pobreza extrema o migrantes en tránsito, pueda hacer uso de medidas de protección básicas para evitar el contagio.
Asegurar que los mecanismos institucionales para prevenir y atender la violencia de género se mantengan, difundan y refuercen. Especícamente la violencia en el ámbito familiar, ya que las posibles medidas de aislamiento o distanciamiento social pueden generar que las mujeres tengan mayor contacto con la persona agresora.
