No se ha dado un saneamiento del río Atoyac por falta de voluntad política
Especialistas de la Universidad Iberoamericana Puebla consideraron que no se ha dado un saneamiento del río Atoyac por falta de voluntad política, en tanto la sociedad se está acostumbrado a que está afluente sea un drenaje; aunado a esto lamentaron que alrededor de 17 municipios de la región de Tecamachalco requieran de este río para sus cultivos y no esté en condiciones salubres.
En rueda de prensa la especialista María Eugenia Ibarraran refirió que cada vez hay más información sobre la situación que guarda el río, pero no es nueva porque ya está sobrediagnosticado; dijo que se sabe cuáles son los contaminantes y a qué se debe, pero se requiere presionar a las autoridades para que a través de denuncias se recupere el río.
Recordó que el sector industrial, así como las descargas municipales son las principales afectaciones, además de los fertilizantes que son arrastrados al río y la deforestación debido a que la tierra se erosiona.
"El problema no es técnico sino de voluntad política, implica que se deje de contaminar pues la cuenca tiene ya muchos elementos de contaminación, incluso hay grupos de investigadores trabajando en ello; por ejemplo, en el instituto se realizan estudios que tienen que ver con la salud de la cuenca, y eso empieza en Puebla, pero pasa a Tlaxcala y otros estados, no importa cuánto se invierta pues si no hay sanciones y regularizaciones no será suficiente", destacó.
Aunado a ello dijo que el cambio climático también afecta a este afluente, independientemente del tema de la salud de las personas pues se ha demostrado que el cáncer y leucemia en algunos de los pobladores que viven en la zona del río, está asociado a la contaminación del mismo.
Aunado a ello señaló que uno de los factores importantes es que haya presión social, porque a las empresas no les interesa invertir en ello ya que se requiere mayores gastos, lo que representaría menos ingresos para ellos y por ende optan por pagar multas o practicar la corrupción.
Agregó que tiene que haber un plan de saneamiento para el río, pero nadie hace que se cumplan, ni se vigila y mucho menos se sanciona.
En su intervención Gabriela Pérez Cartresana, académica e investigadora del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente, refirió que el problema no se soluciona entubándolo, además lamentó que, para el riego de 17 municipios, algunas personas hacen uso del agua del río pero con un cauce redirigido.
En este sentido dijo que el agua no es apta para uso agrícola y eso puede afectar al sistema nervioso central, al respiratorio, digestivo y demás, existen más de 50 químicos cancerígenos para el ser humano como cromo, níquel entre otros, que afectan de manera severa a la salud e incluso se pueden ocasionar mal formaciones congénitas.
"En la región de Tecamachalco el acuífero se encuentra en estado crítico por lo que no es opción de riego de cultivo, pero tampoco hay fuentes de riego alternativo... El camino a tomar es del saneamiento de los ríos, pues se vive una situación grave y el gobierno conoce desde años la situación, pero no se ha hecho nada y no se han logrado avances, por el contrario, se ha incrementado el crecimiento industrial y contaminación", apuntó.
Es de mencionar que las plantas de tratamiento no están dando abasto para cumplir con su función, por lo que se requiere de un plan integral para iniciar con el saneamiento, pero en serio.
Lo anterior en el marco de la presentación del documental, "Río Atoyac (Serie Periferia) que realizó la Universidad Ibero Puebla.
