La participación de las mujeres en el campo de la ciencia y la tecnología se ha incrementado paulatinamente, manteniéndose sin embargo en niveles bajos de participación, estas áreas has sido dominadas por hombres, señaló Concepción del Rocío Vargas Cortez, académica del Instituto Tecnológico de Toluca.
Durante el Primer Congreso de Investigadoras del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), realizado en la BUAP, puso como ejemplo la participación de las mujeres en ingeniería: 14 por ciento.
Vargas Cortez agregó que en México el acceso de las mujeres a la educación superior, desde la década de 1970, se ha incrementado de manera acelerada, especialmente en el nivel de licenciatura, dando origen a una recomposición de los porcentajes de hombres y mujeres en distintas carreras y áreas disciplinares, a esto se le llama “feminización de la educación superior”.
No obstante, las féminas se enfrentan a diferentes problemas en su desarrollo profesional que les impiden acceder a posiciones de poder en las organizaciones e instituciones. En el caso específico de las investigadoras están cuestiones de tiempo, exceso de actividades académicas, gestiones administrativas relacionadas con los proyectos, límites en las actividades asociadas a la investigación y cuidado de los hijos.
En su intervención Virginia Sedeño Monge académica de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, se sumó al planteamiento anterior, “la mujer hoy en día no sólo trabaja, también administra el hogar, pasa por la maternidad y la educación de los hijos, realizando un doble esfuerzo”.
Por otra parte, expuso que la inclusión de la mujer en la educación ha sido tardía, entre 1970 y 1999 incrementó de 5.3 a 42.1 por ciento, según datos de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).
En el caso del Sistema Nacional de Investigadores, el aumento de la población femenina obedece en gran parte a la reforma en la que se modificó la edad máxima de ingreso, de 35 a 40 años.
Más tarde, en la mesa de trabajo “Problemas que enfrentan las mujeres en su actividad como investigadoras”, María Esther Barradas Alarcón de la Universidad Veracruzana, habló sobre la discriminación y exclusión a personas con discapacidad en la educación superior; mientras que Josefina Guzmán de la Universidad Autónoma de Tamaulipas comentó las barreras y oportunidades para un trabajo académico colegiado en cuerpos académicos.




