Tras afirmar que el respeto a los derechos humanos es fundamental para el progreso y bienestar de la sociedad, el Rector Alfonso Esparza Ortiz sostuvo que para alcanzar este ideal “deben confluir la voluntad de las autoridades y de los ciudadanos, pues sólo de esa manera desarrollaremos una cultura de la legalidad y conformaremos una sociedad respetuosa, tolerante, pacífica y justa”.
Lo anterior durante la ceremonia de entrega del Doctorado Honoris Causa de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla al Doctor Raúl Plascencia Villanueva, Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), quien durante su gestión ha atendido por lo menos 30 mil quejas relacionadas a presuntas violaciones a los derechos humanos e intervenido en la investigación de los casos más relevantes en dicha materia.
Tras recibir la medalla y el pergamino que le otorgan tal investidura, Plascencia Villanueva reconoció la labor del Gobierno del Estado en materia de derechos humanos: “Puebla es el primer estado en asumir el Manual para identificar e investigar casos de tortura, conocido como el Protocolo de Estambul, importante iniciativa, la primera del país”, afirmó.
Por su parte, el Gobernador Rafael Moreno Valle Rosas calificó como un acto de justicia el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa a Plascencia Villanueva, quien, dijo, “ha desempeñado un gran papel como Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, pero también ha mostrado su capacidad académica, sensibilidad y solidaridad para atender problemas relacionados con los derechos humanos”.
En Puebla, abundó el mandatario poblano, se han realizado reformas locales para empatar la ley del estado con la federal en materia de derechos humanos, “pues debemos aspirar a ser una Nación en la que se respeten los derechos humanos y el gobierno debe hacer su parte”.
En el Paraninfo del Edificio Carolino, se dieron cita el Gobernador del Estado, Rafael Moreno Valle Rosas; el Presidente Municipal, Antonio Gali Fayad; el Presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, Víctor Manuel Giorgana; el Procurador General de Justicia en el Estado, Víctor Carrancá Bourget; y el Presidente en Puebla de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Adolfo López Badillo, entre otras personalidades.
En su mensaje, Alfonso Esparza Ortiz afirmó que en la BUAP la educación en derechos humanos va más allá de la instrucción formal: “debe constituirse en una práctica cotidiana, en una forma de vida, en un ejercicio individual y colectivo, para que la norma se traduzca en nuevas formas de convivencia”.
“Educar en derechos humanos es formar sociedades más participativas, conscientes y capaces de incidir en lo público, para exigir sus derechos y cumplir sus deberes. Esto es, para fortalecer una sociedad madura que reconozca la dignidad de todos sus integrantes, independientemente de su condición”, aseguró.
Señaló que la incorporación de Raúl Plascencia Villanueva al claustro académico de la Máxima Casa de Estudios en Puebla realza las tareas que en favor de los derechos humanos se promueven en la Universidad, como un espacio plural y abierto al debate de las ideas.
“Nuestro compromiso va más allá de la formación pertinente y de calidad de los egresados, pues supera los objetivos de generación, aplicación y transferencia del conocimiento. El gran compromiso de nuestra Institución es poner esos logros al servicio de la población y contribuir a la construcción de una sociedad moderna, madura y equitativa, que aproveche las competencias de todos sus integrantes, que tienda la mano a quienes más lo necesitan, que genere respuestas viables a los desafíos del nuevo siglo y vislumbre un mejor futuro”, refirió.
Esparza Ortiz abundó que tal premisa conduce a la necesidad de educar en derechos humanos a toda la población, no solo a la escolarizada, tarea que la Institución emprende “desde una invaluable trinchera, la de la educación, para hacer del conocimiento un instrumento efectivo de desarrollo”.
En esa misión citó al doctor Plascencia, quien ha afirmado que “consolidar una política educativa nacional con la formación en derechos humanos como eje rector, es el reto que debe afrontar el Estado para propiciar la plena convivencia de las personas y la transformación del país”.
Precisó que los derechos humanos implican atender temas relacionados con el bienestar y la convivencia pacífica, tales como la libertad de expresión, el fortalecimiento de las instituciones, la aplicación del Estado de Derecho, la inclusión, la seguridad ciudadana, los derechos de los niños, los migrantes y las víctimas de delitos, la equidad de género, la educación y la salud.
“Hoy aspiramos a formar profesionistas, científicos, tecnólogos, artistas, pero sobre todo, seres humanos respetuosos, que reconozcan la dignidad propia y la de los demás; tolerantes, capaces de convivir con quienes no comparten sus ideas y anteponer el beneficio colectivo; y competentes para vislumbrar intereses supremos que permitan alcanzar mejores niveles de bienestar”, abundó.
En su discurso, Plascencia Villanueva puntualizó que uno de los grandes retos del país es fortalecer el Estado de Derecho y las capacidades ciudadanas en un ambiente de tolerancia, en el que se promueva la discusión pero se busquen los consensos, se reconozcan las diferencias pero sea efectiva la igualdad de derechos para todos.
Subrayó que “la defensa de los derechos humanos no es un artículo de lujo ni una moda pasajera, ni está al servicio de ideologías ni de visiones partidistas: es un anhelo que pertenece a todos los mexicanos y a la humanidad”.
Tras reconocer en la BUAP un espacio de hombres y mujeres críticos y con compromiso social, se pronunció “porque todos, juntos, salvaguardemos los derechos humanos como una responsabilidad compartida”.
